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Asocian la grasa abdominal con la hipertensión

 

Estudios previos evidencian que la obesidad concentrada en la zona del abdomen aumenta el riesgo de padecer enfermedades coronarias o cáncer. El sobrepeso y la hipertensión también han sido relacionados en innumerables trabajos científicos. Un equipo de investigadores de Dallas, Texas, ha buscado la relación entre hipertensión y obesidad localizada en el abdomen.

¿Cómo se ha realizado el estudio?

Los 903 pacientes implicados en el análisis (mujeres en un 57%), seleccionados del Dallas Heart Study, tenían al inicio del estudio una tensión arterial situada dentro de los parámetros normales. Todos ellos rondaban los 40 años y presentaban un índice de masa corporal (IMC) medio de 27,5kg/m2. Los investigadores llevaron a cabo un seguimiento de los participantes durante 7 años para saber si desarrollaban hipertensión. El equipo de trabajo también tomó imágenes de la grasa visceral (situada profundamente en la cavidad abdominal de los órganos), la grasa subcutánea (la grasa visible situada por todo el cuerpo) y la grasa inferior del cuerpo de los participantes.

Un 25% de hipertensos

A lo largo de los 7 años que duró el seguimiento, 230 de las personas estudiadas (un 25%) desarrollaron hipertensión. Es decir, presentaban una elevación persistente de la presión arterial por encima de los valores establecidos como normales por consenso: 140 mm Hg para la sistólica o máxima y 90 mm Hg para la diastólica o mínima.

La grasa retroperitoneal eleva la tensión

El aumento de la adiposidad visceral estaba fuertemente asociado con los incidentes de hipertensión. Sin embargo, el incremento de la obesidad total o subcutánea no presentaba una asociación tan evidente. El vínculo entre la grasa abdominal y la hipertensión no cambió cuando se tuvo en cuenta el género, la edad o la raza. La asociación más fuerte entre la grasa abdominal y la tensión arterial alta se observó con la grasa retroperitoneal, que está localizada detrás de la cavidad abdominal y, en gran medida, alrededor de los riñones.

¿A qué se debe esta asociación?

Según un informe realizado por el equipo de estudio, pese a que la relación es muy clara, es necesario llevar a cabo investigaciones adicionales que desvelen el porqué existe esta asociación.

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

 

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

Journal of the American College of Cardiology​