Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar su experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro Sitio Web. Si continúa navegando, usted está aceptando su uso. Aceptar
Inicia

Las bebidas energéticas hacen más deseable el alcohol

 

Según un estudio publicado en "Alcoholism: Clinical & Experimental Research", las bebidas energéticas combinadas con alcohol aumentan el deseo de seguir bebiendo, lo cual supone un riesgo para la salud de quienes las consumen.

¿Cómo se ha realizado el estudio?

El trabajo, liderado por Rebecca McKetin, del Centro Nacional de Investigación de Drogas y Alcohol de la Universidad Nacional de Australia, ha contado con la participación de 75 personas, 46 mujeres y 29 hombres de entre 18 y 30 años. Para obtener las conclusiones, se dividió a los participantes en dos grupos. A los integrantes del primer grupo se les ofreció un cóctel de vodka, bebida de frutas y una bebida energética. A los del segundo grupo, un combinado de vodka, soda y bebida de frutas.

La mezcla más adictiva

De acuerdo con las declaraciones de McKetin "Las personas que mezclan alcohol con bebidas energéticas tienen un mayor deseo de seguir bebiendo que las que no realizan esta combinación". Peter G. Miller, profesor asociado de Psicología en la Universidad de Deakin, Australia, señala: "A medida que las personas se intoxican, incluso a niveles bajos, muestran menos inhibiciones y son propensos a beber más en un ciclo de mayor intoxicación. Esto incrementa las posibilidades de lesiones y las probabilidades de conducir en estado de embriaguez".

Sobre las bebidas energéticas

Se trata de bebidas estimulantes, no alcohólicas, que salieron al mercado mundial en la década de los 90 con el objetivo de combatir la fatiga y el agotamiento de los deportistas y que, con el tiempo, se han extendido a todos los consumidores. Se componen de sustancias estimulantes y adictivas como la cafeína, la taurina o un conjunto de vitaminas. Expertos de todo el mundo señalan la importancia de beberlas siempre con moderación y responsabilidad y mantenerlas alejadas de los menores y de las personas que tienen alguna patología cardiovascular y que no deben consumir cafeína por sus efectos vasopresor y taquifiláctico.

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

Alcoholism: Clinical & Experimental Research.​