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La salud visual relegada a causa de la crisis

 

Juan Carlos Martínez del Moral, Presidente del Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas afirma: “Muchas personas retrasan o evitan las visitas al óptico-optometrista influidos por la situación económica”. Por esta misma razón han aumentado las ventas de gafas premontadas, un producto que no suele cumplir con los estándares de calidad y que, en ningún caso, debe ser utilizado más que como medida de emergencia.

Un ahorro peligroso

No revisarse la vista de forma periódica afecta negativamente a la calidad de visión y repercute en aspectos muy importantes como la conducción, una actividad para las que las condiciones visuales son determinantes y guardan una estrecha relación con los accidentes derivados de fallos humanos y distracciones. “Visitar al óptico-optometrista, al menos una vez al año, garantiza que la visión esté en perfecto estado para conducir. Sin embargo, el 46% de los automovilistas no lo hace, a pesar de que el 24% está afectado por, al menos, una deficiencia visual”, explica un informe emitido por el Colegio de Ópticos-Optometristas.

Bajo rendimiento

Tener problemas visuales está vinculado, ahora más que nunca, con el bajo rendimiento laboral. “El uso continuado de e-books, tabletas, iPad, iPhone, ordenadores y terminales móviles provoca fatiga visual. Defectos no corregidos, incluso de pequeña magnitud, como la hipermetropía, la vista cansada o el astigmatismo, así como disfunciones en la acomodación o la visión binocular, pueden desencadenar síntomas molestos derivados de las, cada día, mayores exigencias visuales en visión próxima”, añaden los expertos. Por otro lado, el 25% de los casos de fracaso escolar están asociados a problemas de visión.

¿Cuánto duran unas gafas?

Un par de gafas, ya sean de vista o de sol, no duran para toda la vida. “En el caso de la vista cansada o presbicia, una determinada solución óptica es válida durante unos dos años. Pasado ese tiempo, es conveniente realizar una revisión”, precisa Martínez del Moral. Los tratamientos de las gafas de sol, que protegen la vista de rayos perjudiciales desaparecen pasados unos 3-4 años (dependiendo de su calidad y del estado en que estén las lentes), por lo que también conviene renovarlas con cierta frecuencia.

Acceso al estudio original: http://xurl.es/r58kw

OPTOM 2012

Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO): http://xurl.es/lpl4c