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Cuidado con las dietas milagro

 

La restricción calórica severa que proponen estos planes alimentarios puede llevar al cuerpo a una deficiencia de vitaminas, minerales y alteraciones metabólicas, peligrosos sobre todo si se mantienen en el tiempo. La pérdida rápida de peso asociado a estas dietas se consigue, fundamentalmente, gracias a la eliminación de líquidos presentes en el tejido muscular que se da, sobre todo, en los primeros días del régimen.

Pérdida de masa muscular y proceso de cetosis

Cuando el organismo no recibe de los alimentos la energía que necesita, comienza a quemar proteínas corporales para obtenerla. Esto conduce a una pérdida de masa muscular y a la creación de cetonas, que se producen cuando el cuerpo utiliza grasas en lugar de azúcares para generar energía. Someter al organismo a este estrés durante tiempo puede resultar muy peligroso, no sólo para el cuerpo, sino también para la mente: las dietas drásticas pueden desencadenar trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia).

Efecto rebote

“Perder rápido” suele ser equivalente a “ganar rápido”. Las situaciones de “semiayuno” de las dietas milagro ponen en marcha mecanismos neuroendocrinos destinados a frenar la pérdida de peso: mayor eficacia metabólica, ahorro energético e incremento del apetito. Todo ello hace que la vuelta a la alimentación normal suponga una rápida recuperación del peso perdido que, por lo general, vuelve para formar tejido graso.

Tres tipos de dietas.

A través de la iniciativa “Estrategia Naos” el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, pretende promover los buenos hábitos alimentarios y de actividad física en la población. De acuerdo con un informe emitido por este programa existen tres tipos de dietas milagro: las hipocalóricas, que proponen la reducción drástica de la ingesta energética; las disociadas, que evitan ciertas combinaciones de alimentos para favorecer la pérdida de peso, y las excluyentes, basadas en eliminar de la dieta algún nutriente. Según sostienen en su informe “Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo (acidosis, cetosis, aumento de colesterol sanguíneo, etc.)”.

Acceso al estudio original

Estrategia Naos Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

http://www.naos.aesan.msc.es/csym/saber_mas/articulos/dietas.html