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Tener forma 'de pera' es igual de malo que tener forma 'de manzana'

 
Acumular grasa en la cintura (“forma de manzana”) se considera, desde hace años, factor de riesgo cardiovascular.

De acuerdo con Emanuele Di Angelantonio, doctor de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) y coautor de la investigación, “hasta ahora se había considerado que la adiposidad central (forma de manzana) estaba asociada a un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que otros tipos de obesidad. Sin embargo, nuestro estudio demuestra cualquier tipo de obesidad está igualmente asociada con las enfermedades cardíacas. Por tanto, ser 'una manzana' no es peor que ser 'una pera'; ambas formas corporales son malas”.

 

Una investigación muy precisa
Para obtener estimaciones fiables sobre las asociaciones de índice de masa corporal, circunferencia de la cintura y relación existente entre cintura y cadera con los resultados de la primera aparición de la enfermedad cardiovascular, los autores del trabajo han recogido información de 221.934 personas de 17 países en 58 estudios prospectivos durante 10 años. De acuerdo con declaraciones de Di Angelantonio “Los estudios anteriores no han sido tan precisos en la estimación de riesgo de los factores en particular”.

 

Unificar criterios
En su trabajo, los investigadores explicaron que las recomendaciones sobre el valor de la obesidad para el riesgo cardiovascular es diferente en distintas guías. Mientras que algunas como US National Heart, recomiendan evaluar el IMC (índice de Masa Corporal) y la circunferencia de cintura, otras no incluyen medidas de adiposidad. De acuerdo con el equipo de Di Angelantonio, este hecho puede reflejar divergencias en los datos de estudios previos.

 

Resultados
Las conclusiones del estudio pusieron de manifiesto que, en personas con IMC por encima de 20, la medición de riesgo CV es similar tanto si se hace basándose en el IMC como en la relación entre la circunferencia de la cintura y de la cadera”. Los resultados también mostraron que añadir información sobre el IMC, circunferencia de la cintura o la proporción entre cintura y cadera a un modelo de predicción de riesgo de enfermedades cardiovasculares que contenía factores de riesgo convencionales, no alteraba la clasificación de los participantes en la categoría riesgo a 10 años.

 

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