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Productos energéticos para deportistas, a examen

 

Para determinar los beneficios reales de estos productos, el Centro de Medicina Basada en la Evidencia, perteneciente al Departamento de Atención Primaria de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oxford (Reino Unido) ha llevado a cabo un estudio que ha sido publicado por el diario on-line BMJ Open.

¿Cómo se ha realizado el estudio?

Los investigadores han analizado los anuncios sobre este tipo de productos aparecidos en revistas y sitios web, publicidades realizadas sobre estos productos así como referencias y estudios que abalasen el rendimeintos de los mismos. Los autores también recopilaron información sobre los participantes incluidos en los estudios así como las limitaciones de estas investigaciones y si habían sido o no reexaminados.

Datos recopilados

En la investigación se analizaron 1.035 páginas web identificándose 431 anuncios de 104 productos diferentes. Los autores encontraron 146 referencias que confirmaban los beneficios del mensaje publicitado. Según sus datos, más de la mitad (52,8%) de los sitios web que hacían afirmaciones sobre el beneficio de los productos no proporcionan referencias, y los autores fueron incapaces de realizar la valoración crítica de aproximadamente la mitad (72 de 146) de las referencias identificadas. Ninguna de las referencias mostraba haber sido revisada y, además, un 84% de las mismas mostraban tener un alto índice de sesgo. Sólo un 2,7% de los estudios se consideraron de alta calidad y con bajo riesgo de sesgo.

Promesas sin confirmar

Tal y como han afirmado los investigadores que han realizado el trabajo, los beneficios de bebidas y alimentos destinados a mejorar el rendimiento deportivo no suelen estar abalados por investigaciones serias. Es imposible establecer por tanto si cumplen con aquello que prometen las publicidades e, incluso, si pueden resultar perjudiciales o no para el organismo. Con el objetivo de proteger a la población, los expertos recomiendan a los usuarios de estos productos tener una pensamiento críticos antes los mismo, no creerse a ciegas lo que prometen y no consumirlos con frecuencia si no es bajo control sanitario.

Acceso al estudio original:

Diario on-line BMJ Open

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3401829/