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La civilización afecta a la salud dental

 

La sesión científica "Viaje al Origen de la Salud Dental" que ha congregado en junio a más de un centenar de odontólogos en el Museo de la Evolución de Burgos, ha llevado a cabo una retrospectiva antropológica sobre la evolución de la salud bucodental, desde la prehistoria hasta nuestros días. Según los expertos, más del 99% de la población actual sufre o sufrirá algún tipo de enfermedad oral, principalmente caries, problemas de encías y mal-oclusión. Paradójicamente, los primeros Homo sapiens sapiens, con unos genes casi idénticos, no padecían problemas dentales. El encuentro, organizado por GSK Consumer Healthcare, contó con el aval científico de la Sociedad Española de Odontología Preventiva (SESPO).


Problemas de mandíbula

Según los expertos, las llamadas "enfermedades de la civilización" causan nuevas patologías traumáticas mecánicas: Compromiso Articular Temporo-mandibular (CAT) y el Síndrome Músculo Temporal (SMT), de alta incidencia en la población. Ambos trastornos aparecen cuando la falta de desarrollo de los maxilares provoca una falta de espacio para que la mandíbula y su musculatura se muevan libremente al masticar, hablar, etc., sin atraparse, golpearse o limitarse.


En la prehistoria no había caries

Los expertos sostienen que, pese a la falta de higiene buco dental, las caries no eran un problema en la prehistoria. Tal y como explicó José Ignacio Zalba, director de la clínica dental Centro Avanzado de Prevención de Pamplona, "En el Paleolítico, la vida era brutal y corta, perder demasiados dientes reducía las posibilidades de sobrevivir. Había poca enfermedad dental y casi no había caries. El Neolítico es el nacimiento de la civilización, y el desarrollo de la cultura nos ha permitido superar muchas de las limitaciones que encontrábamos en el entorno natural, pero también es la puerta de entrada de las llamadas enfermedades de la civilización, entre las que se encuentran las enfermedades orales".


La cocción, los azúcares y los cubiertos alteran la salud de los dientes

Los cambios de la alimentación han condicionado la salud bucodental humana. Durante las jornadas, Zalba explicó que, con la cocción de los alimentos desaparece la presión selectiva sobre la eficacia masticatoria, y comienza la degeneración genética y funcional de nuestra dentición. El hecho de que la ingesta de azúcares (refinados en muchas ocasiones) y grasas sea mucho más fácil y frecuente en la actualidad, también afecta a la salud bucodental. Nuestro cuerpo está diseñado para ingerir grasas y azúcares en pequeñas cantidades. En el pasado, la ingesta de estos alimentos suponía una recarga energética puntual que, en muchas ocasiones, era sinónimo de supervivencia. Además, la dieta civilizada blanda, no abrasiva y muy nutritiva, sumada a otros factores, como la disminución de la lactancia materna o el uso de cubiertos para comer favorece una falta de desarrollo óseo y muscular que se caracteriza por una disminución del volumen de los maxilares y provoca otros problemas, como la retención de las muelas del juicio.


Nuevas formas de prevención y tratamiento.

Tal y como señaló Zalba: "Mientras que la odontología clínica tiene un enfoque restaurativo, la antropología dental tiene una comprensión más biológica. Es imprescindible combinar ambas ciencias para tener un marco de mayor entendimiento de la enfermedad oral". El experto precisa además que, aunque la evolución y el estilo de vida actual han influido de manera decisiva en la salud dental, no estamos condenados a tener enfermedades de la boca y evitarlas pasa por la prevención. "Para tener la boca sana hay que trabajar la salud, y no sólo arreglarla cuando duele. Los nuevos enfoques de la odontología están dirigidos a modelos de mínima intervención y trabajo de la salud".

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas​