SegurCaixa Adeslas S.A. de Seguros y Reaseguros utiliza cookies propias y de terceros en este sitio web para mejorar sus servicios, elaborar información estadística y mostrar publicidad, contenidos o servicios personalizados a través del análisis de su navegación para lo cual es necesario compartir datos y perfiles no vinculados directamente a su identidad con operadores publicitarios y otros intermediarios. Si sigue navegando entendemos que acepta su uso. Puede obtener más información sobre el uso de las cookies en nuestra Política de Cookies
SegurCaixa Adeslas, SA d’Assegurances i Reassegurances fa servir cookies pròpies i de tercers en aquest lloc web per millorar els serveis, elaborar informació estadística i mostrar publicitat, continguts o serveis personalitzats a través de l’anàlisi de la navegació, per a la qual cosa cal compartir dades i perfils no vinculats directament amb la seva identitat amb operadors publicitaris i altres intermediaris. Si continua navegant entenem que n’accepta l’ús. Pot obtenir més informació sobre l’ús de les cookies a la nostra Política de Cookies
Inicio de sesión
SegurCaixa Adelas

Dejar de fumar, la mejor decisión

 

Elena Forcén, neumóloga del MD Anderson Cancer Center de Madrid explica: “Siempre es un buen momento para dejar de fumar. Cuanto menos tiempo pasemos expuestos al humo, menos riesgo tenemos de padecer enfermedades”. De acuerdo con la experta, a partir de 5-10 años de consumo tabáquico se comienzan a desarrollar enfermedades cardiovasculares, respiratorias crónicas y cáncer, entre otras. La esperanza de vida se reduce en 6-9 años a partir de 20 años de consumo, lo que equivale a 7 minutos de vida por cigarrillo.

Tabaco y enfermedades: relación directa

“Si desapareciera el tabaco, ciertos tumores, como el de pulmón, serían poco frecuentes. Sin embargo, hoy en día es la primera causa de muerte en el mundo por neoplasia y la segunda causa de muerte a nivel general, después de las enfermedades cardiovasculares”, afirma Forcén. “El riesgo de tumores afecta a todos los órganos que entran en contacto con el tabaco; cavidad nasal, nasofaringe, la boca (muchas veces olvidada, donde el efecto nocivo del tabaco se potencia cuando existe además un hábito alcohólico), continuando por la laringe, esófago y estómago entre otros. Entre el 80-90% de los pacientes que sufren este tipo de cánceres eran fumadores”, añade.

 

Perfil del fumador

Las enfermedades asociadas al tabaco se diagnostican en pacientes cada vez más jóvenes. Según los datos recogidos por la OMS, cada día, en torno a 100.000 jóvenes de todo el mundo empiezan a fumar, la mayoría de ellos menores de 16 años. El 80% de los fumadores inician el consumo por debajo de los 20 años de edad. “Es fundamental hacer hincapié sobre los peligros que tiene fumar entre los más jóvenes, concienciarles de que el tabaquismo no es un hábito, sino una enfermedad”, explica Forcén.

 

Superar la adicción

La adicción que causa la nicotina es el principal obstáculo en el proceso de deshabituación, pero una vez se supera, hay beneficios visibles de inmediato. “Hay que dar ese primer paso y ponerse en manos de profesionales que te ayuden a recorrerlo para llegar al objetivo, al éxito: dejar de fumar”, concluye la neumóloga consultada, que realiza deshabituación al tabaco en el MD Anderson Cancer Center de Madrid.

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

 


< Volver a la Información de salud