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La importancia de la prevención en el cáncer cervical

 

Se trata del segundo cáncer más frecuente en mujeres, después del de mama, en el mundo (con aproximadamente 500.000 nuevos casos al año) y el quinto de todos los cánceres. Según los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) la incidencia en nuestro país se puede considerar muy baja: se diagnostican unos 2.100 casos anuales, lo que representa el 3,3% de los tumores femeninos, por detrás de los tumores de mama, colorrectales, estómago, cuerpo de útero, ovario y hematológicos.

La prueba de Papanicolaou (citología)

Esta patología se origina en las células que revisten el cuello del útero, en su parte inferior, que recibe el nombre de cérvix uterino. Antes de que el cáncer se desarrolle, las células normales del cuello uterino se transforman gradualmente en células precancerosas que pueden ser detectadas mediante la citología, para así ser tratadas y poder prevenir el desarrollo de cáncer.

El Virus del Papiloma Humano (VPH)

Es un virus de transmisión sexual y, aunque suele desaparecer sin tratamiento, las infecciones de alto riesgo por el VPH pueden activar el cáncer cervical con el paso del tiempo. La manifestación más conocida de la infección por VPH son las verrugas genitales, aunque la mayoría de las infecciones no se manifiestan de ninguna forma. La edad media de diagnóstico de la patología es de 48 años, aunque aproximadamente el 47% de las mujeres con carcinoma invasivo de cérvix se diagnostica antes de los 35 años. Solo el 10% de los diagnósticos se hacen en mujeres mayores de 65 años.

La importancia de la vacunación

Después de la vacunación, las células inmunes de la persona están preparadas para combatir la infección futura por los virus VPH de alto riesgo. Aunque los varones también pueden vacunarse contra este virus, sólo se recomienda la vacunación en niñas y durante los primeros años de la adolescencia, cuando la mayoría de ellas no ha comenzado a tener relaciones sexuales. Esta vacunación no elimina ni sustituye en ningún caso la necesidad de revisiones ginecológicas rutinarias.

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

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