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La apnea del sueño pone en riesgo al corazón

 

El síndrome de la apnea del sueño (SAHS) en la ancianidad aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares graves como hipertensión, insuficiencia cardiaca, ictus o cardiopatía isquémica.

Un reciente estudio realizado por el Grupo de Sueño de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), que ha sido publicado en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, relaciona el SAHS en la ancianidad y el riesgo cardiovascular. El estudio ha sido elaborado por un grupo de neumólogos pertenecientes al Área de Sueño de SEPAR con el Dr. Miguel Ángel Martínez García del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia como investigador principal.

Un síndrome común entre los mayores

La apnea del sueño afecta a un 4-6% de los varones y a un 2-4% de mujeres en la edad adulta. El riesgo de padecerla aumenta con la edad, llegando a afectar hasta a un 20% de los ancianos. El problema resulta especialmente importante ya que, debido al envejecimiento de la población, en el futuro las personas mayores de 70 años representarán entre el 30 y el 35% de la población general. Los autores del estudio recuerdan que las patologías crónicas de la población adulta van a tener consecuencias sociales y económicas importantes.

Una patología relacionada con el cáncer

El SAHS consiste en la obstrucción repetida de las vías respiratorias superiores durante el sueño que impide una correcta oxigenación de la sangre. La consecuencia más evidente y conocida del Síndrome de Apnea es la falta de descanso nocturno que provoca somnolencia diurna aumentado las probabilidad de sufrir o provocar accidentes de tráfico o laborales a corto plazo. Por otro lado, existe a largo plazo una importante relación entre la Apnea del sueño y otras patologías más graves como hipertensión, insuficiencia cardiaca, ictus o cardiopatía isquémica. En los últimos meses además, el propio grupo de sueño de la SEPAR ha encontrado los primeros indicios sobre una relación entre la apnea del sueño grave y el desarrollo de cáncer.

Tratamiento eficaz

Para controlar esta patología los expertos recomiendan a los pacientes afectados dormir con un dispositivo de presión denominado CPAP que proporciona aire continuo a través de una mascarilla e impide que las vías se cierren. Este estudio, llevado a cabo entre 1998 y 2007 con personas mayores de 65 años, muestra por primera vez que el SAHS severo no tratado correctamente con CPAP se asocia con un incremento de mortalidad cardiovascular debido especialmente a accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca en ambos sexos mientras que el tratamiento correcto con CPAP se asocia con una disminución de la mortalidad cardiovascular a niveles similares a la del pacientes sin SAHS.

Acceso al estudio original

SEPAR

https://docs.google.com/file/d/0B3-GelWPMn4dUDg2eVZudDR2Wk0/preview?pli=1