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Las siestas ayudan a combatir la hipertensión

 

El autor del estudio, Manolis Kallistratos, cardiólogo en el Asklepieion Voula General Hospital de Atenas, Grecia, durante el último Congreso de la European Society of Cardiology ha declarado: "Debido a la intensa jornada diaria, echarse la siesta hoy es más un privilegio que un hábito. Sin embargo, es importante cuestionarse si la siesta es sólo una costumbre o si es también un beneficio".

¿Cómo se ha realizado la investigación?

El estudio contó con la participación de 386 pacientes hipertensos (200 hombres y 186 mujeres) con una media de edad de 61,4 años. A todos ellos se les realizó un seguimiento sobre el tiempo que dormían a mediodía, los niveles de hipertensión diastólica y sistólica durante 24 horas, velocidad de la onda de pulso, hábitos de vida, Índice de Masa Corporal (IMC) y una ecocardiografía completa, que incluía la medición de la rigidez en la aorta y del tamaño del ventrículo izquierdo. Los investigadores también consideraron otros factores, tales como edad, sexo, consumo de tabaco, sal, alcohol y café, así como nivel de ejercicio que realizaban los participantes.

Hasta un 10% menos de riesgo cardiovascular

Según los resultados, la presión sistólica de los pacientes que dormían siesta fue un 4% menor cuando estaban despiertos (5 mmHg) y un 6% menor (7 mmHg) durante la noche, que la de los pacientes que no lo hacían. "Cabe señalar que una reducción de 2 mmHg en la presión arterial sistólica puede reducir el riesgo de eventos cardiovasculares hasta en un 10%". Los investigadores también descubrieron que el pulso de aquellos que dormían a mediodía fue un 11% más bajo y que el diámetro de su ventrículo era un 5% más pequeño. "Los hallazgos sugieren que los que duermen a mediodía tienen menos daños ocasionados por la presión arterial alta en sus arterias y corazón", declaró Kallistratos.

Siestas más largas, más beneficios

De acuerdo con los datos, los pacientes que durmieron siestas de 60 minutos registraron una presión sistólica ambulatoria menor que aquellos que descansaron 17 minutos menos. Tal y como resume el autor del estudio: "La siesta al mediodía está asociada a menor presión arterial durante un período de 24 horas, una mayor reducción de la presión durante el descanso en la noche, y menos daño a las arterias y el corazón. Además, cuanto más larga es la siesta, menores son los niveles de presión arterial sistólica y, probablemente, se necesitarán menos medicamentos para controlar la tensión".

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

Science Daily​​