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Los accidentes cardiovasculares y la depresión

 

En abril de este año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado información actualizada sobre la depresión. Según sus datos, este problema que afecta a 350 millones de personas en el mundo, es la principal causa mundial de discapacidad y contribuye de forma muy importante a la carga mundial general de morbilidad. Un equipo de investigación de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, ha asociado el ictus a la depresión, asegurando que durante los tres primeros meses después de un accidente cerebrovascular, el riesgo de depresión es ocho veces mayor que el de la población general.


¿Cómo se ha realizado el estudio?

Con el objetivo de comprobar si los factores de riesgo de depresión aumentan entre las personas que han sufrido un derrame cerebral y si la depresión tiene incidencia en su mortalidad, los investigadores consultaron datos de siete registros daneses. Según las conclusiones obtenidas, el 25,4% de los 135.417 pacientes que habían sufrido un accidente cerebrovascular, presentaban depresión en los dos años posteriores. Además, la depresión fue diagnosticada durante los tres primeros meses tras el ictus en más del 50% de los casos. El grupo de control, formado por 145.499 personas que no habían sufrido ningún accidente cerebrovascular, presentó 11.330 casos de depresión (el 7,8%) durante los dos años siguientes a su inclusión en el estudio. Menos del 25% de los cuales se diagnosticaron en los primeros tres meses.


Un riesgo ocho veces mayor

Los datos revelaron que el riesgo de depresión era ocho veces mayor durante los tres primeros meses después del accidente cerebrovascular, que en la población general. Constataron también que el riesgo aumentaba dependiendo de la gravedad del ictus, en mujeres, en pacientes de edad más avanzada, en personas que viven solas, en las que tenían un menor nivel educativo, entre los enfermos de diabetes y los que presentaban antecedentes previos de otro cuadro depresivo. El riesgo de mortalidad con un trastorno depresivo era alto en ambos grupos de participantes.


La opinión del experto

De acuerdo con los autores del estudio, el trastorno depresivo es frecuente en pacientes que han padecido un accidente cerebrovascular durante el primer año después del diagnóstico; aquellos que han tenido depresión antes o sufren un derrame cerebral severo, presentan un riesgo mayor. Los médicos deben tener esto en cuenta, ya que la depresión posterior puede estar relacionada con un gran número de muertes.

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

 ¿Dónde se ha publicado esta noticia?

Archives of General Psychiatry​


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