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Quererse en el espejo

 

Investigadoras de la Universidad de Granada (UGR) sostienen que exponerse al espejo reduce los pensamientos negativos e incrementa los positivos y, también, reduce los niveles del cortisol en saliva en las mujeres con bulimia.

¿Cómo se ha llevado a cabo el estudio?

Para llegar a sus conclusiones, las investigadoras recopilaron datos de 29 mujeres que manifestaban una alta insatisfacción corporal. El grupo fue dividido en dos; a cada uno de los subgrupos resultantes se aplicó una técnica distinta: la exposición guiada y la exposición pura. En la primera, las participantes observaban su cuerpo en el espejo mientras lo describían de manera neutral y objetiva. En la exposición pura, las participantes observaban sus cuerpos en el espejo expresando los sentimientos y pensamientos que les provocaba hacerlo.

La exposición pura es más efectiva

Los resultados muestran que ambas técnicas reducen los pensamientos negativos de las mujeres con bulimia e incrementan los positivos a lo largo del tratamiento, y también reducen los niveles del cortisol (hormona asociada al estrés y a otros trastornos). Sin embargo, la exposición pura aumenta más la satisfacción corporal y disminuye en mayor medida el malestar subjetivo experimentado por la visión del propio cuerpo durante las sesiones.

En lucha contra la insatisfacción

La insatisfacción corporal es uno de los principales factores responsables del desarrollo y mantenimiento de los trastornos de la conducta alimentaria. En palabras de Sandra Díaz Ferrer, investigadora de la UGR: "Lo que más nos alerta es que cada vez es más común encontrar niveles elevados de insatisfacción corporal entre la población femenina de distintas edades. Por ello, es importante desarrollar técnicas efectivas para mejorar la satisfacción corporal y prevenir la aparición de sus más temidas consecuencias, los trastornos de la conducta alimentaria. la exposición pura podría ser una estrategia terapéutica eficaz para reducir la insatisfacción corporal en personas con trastornos de la alimentación y, de manera preventiva, en mujeres con elevados niveles de insatisfacción corporal. No obstante, en el futuro se necesitaría profundizar sobre los mecanismos de cambio a través de los cuales esta técnica está funcionando".

El espejo como aliado

"Con este estudio no pretendemos que las mujeres cambien sus cuerpos, sino que sean capaces de aceptarlos y quererlos como son. No deberíamos dejar que los espejos se conviertan en enemigos donde sólo podemos ver lo que la sociedad nos dice que es bello. El espejo debería ser el medio para reflejar la luz propia que cada persona tiene, algo que no entiende de modas o ideales de belleza", concluye la investigadora de la UGR.

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

Universidad de Granada​​