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Relacionan la hipertensión con los contaminantes

 

Una investigación reciente llevada a cabo por la Sociedad Americana del Corazón revela que, para cuidar este órgano vital, es importante limitar las horas en exteriores cuando los niveles de polución son altos. Según el epidemiólogo Tao Liu, subdirector de la división de salud ambiental en la provincia de Guangdong del Instituto Provincial de Salud Pública, en China, autor principal del trabajo, “Todo el mundo, en especial las personas que padecen hipertensión, debería limitar su exposición en días en los que los niveles de polución son altos. Incluso la exposición a muy corto plazo puede agravar las condiciones de salud de los hipertensos”.

Contaminantes del aire a examen

Los investigadores recopilaron estudios sobre la contaminación del aire por dióxido de azufre (SO2), proveniente en su mayoría de la quema de combustibles fósiles, y por dióxido de nitrógeno (NO2), que procede de los combustibles fósiles quemados en centrales eléctricas, los gases de los vehículos y las partículas en suspensión de polvo, suciedad y líquido que se encuentran en el aire. De los 5.687 estudios disponibles, los investigadores pusieron el foco en 17 que incluían a más de 108.000 personas con tensión alta y 220.000 personas con tensión normal. 

Riesgos de la exposición a corto y largo plazo

Según los resultados del estudio, la tensión alta está significativamente asociada con la exposición a corto plazo al dióxido de azufre y determinados tipos de partículas en suspensión y la exposición a largo plazo al dióxido de nitrógeno, producido por la combustión y, también, a algunas clases de partículas en suspensión. Los investigadores no encontraron efectos significativos a corto plazo asociados a la exposición al ozono y el monóxido de carbono.

Una investigación que se refuerza

Este trabajo confirma estudios previos que señalan al aire contaminado como un factor de riesgo para la hipertensión. Según Liu, la polución del aire puede contribuir al desarrollo de hipertensión, incluyendo inflamación y estrés oxidativo, lo que pude ocasionar cambios en las arterias. Tal y como ha declarado Liu “El siguiente paso que vamos a dar es profundizar en los efectos de las partículas y sus fuentes en el riesgo de hipertensión. Nuestro objetivo es ofrecer interesantes datos sobre el control de la contaminación del aire que sean útiles a los políticos”.

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

¿Dónde se ha publicado esta noticia?

The American Heart Association