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Migrañas: ¿Una cuestión de peso?

 

Un equipo de investigadores del Departamento de Neurología de la Universidad Johns Hopkins, Baltimore, Maryland (EE.UU), en el que ha participado la experta en dolores de cabeza y migrañas, Bárbara Lee Peterlin, sostienen que los extremos en el peso (tanto por exceso como por defecto), pueden aumentar las probabilidades de padecer migraña.


¿Cómo se ha realizado el estudio?

Para llegar a esta conclusión, los investigadores han llevado a cabo un metaanálisis en el que se analizaron doce estudios que contenían datos sobre la incidencia de las migrañas y, también, información sobre el índice de masa corporal (IMC) de los afectados por las mismas. Partiendo de estos estudios, los investigadores pudieron analizar datos de 288.981 participantes.


Un IMC poco sano da dolor de cabeza.

El IMC es una medida que asocia la masa y la talla de un individuo; se calcula dividiendo el peso de la persona en kilos (kg) por la altura en metros, elevada al cuadrado (m2). Se considera que el IMC de una persona está dentro de la normalidad cuando tiene unos valores entre 18.5 y 24,99 kg/m2. Se considera que una persona tiene sobrepeso cuando su IMC es superior a 25 kg/m2 (y obesidad por encima de 30kg/m2) y que tiene delgadez por debajo de 18.5 kg/m2. Según los resultados del equipo de Lee Peterlin, comparado con los participantes que tenían un IMC normal, las personas obesas presentaban un 27% más de riesgo de tener migraña. Los participantes que presentaron un IMC por debajo de la normalidad tenían un 13% más de probabilidades de padecer estos dolores de cabeza. Según sus datos, además, tanto el riesgo de obesidad como el de migraña, era más común entre las mujeres y las personas más jóvenes.


¿Cuál es la relación?

De acuerdo con los autores, la relación entre obesidad y extrema delgadez con la migraña, puede deberse a que el tejido graso desprende moléculas que podrían favorecer la aparición de estos dolores de cabeza. Lee Peterlin y sus colegas señalan también que la actividad física, el consumo de medicamentos y algunos problemas como la depresión, pueden tener un importante papel en esta relación entre peso y migraña.


Una investigación en marcha

Dado que los resultados están basados en estudios cuyos datos provenían de la información dada por los participantes, los investigadores señalan que será necesario hacer más estudios para determinar si los esfuerzos por mantener un peso saludable también podrían disminuir el riesgo de migraña.

 

Texto elaborado con la supervisión científica del Área Asistencial de Adeslas

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Neurology​

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