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SegurCaixa Adelas

Presentación del Estudio “El rol de las aseguradoras privadas en la sostenibilidad del sistema sanitario público”

Javier Murillo
España es el país para el que la OCDE prevé mayor incremento del gasto sanitario, con consiguiente riesgo para el futuro del Sistema Público
  • El estudio ganador de la IX Edición del Premio Edad&Vida, realizado por un equipo investigador de AFI (Analistas Financieros Internacionales) analiza los diferentes modelos sanitarios internacionales.
  • La comparativa internacional demuestra que en todos los países avanzados se practican fórmulas de colaboración público-privada, tanto en funciones aseguradoras del riesgo de salud como de proveedores de servicios sanitarios.
  • El seguro privado de salud es la práctica habitual en Holanda, por lo que el 99% de la población tenía contratado en 2012 un seguro privado de Salud, mientras que en España solo un 22,5% de la población opta por el aseguramiento privado.
  • Un mejor tratamiento fiscal, al estilo de otros países europeos, favorecería un mayor desarrollo de los seguros de salud en España.
  • El estudio pone en evidencia una larga tradición de colaboración público-privada en nuestro país, tanto en provisión de servicios como en aseguramiento, desconocidos en gran medida por la población general.
  • Esta colaboración descarga del Sistema Sanitario Público de dar cobertura a más de 9 millones de ciudadanos, que optan por la sanidad privada mayoritariamente.
  • 8 de cada 10 personas cubiertas por el Mutualismo Administrativo eligen el aseguramiento privado de su salud en vez del aseguramiento público.
  • Un 27% del gasto sanitario total se realiza en el sistema sanitario privado.
  • Sería deseable que una nueva entidad, una “Agencia Nacional de Salud”, velase por la calidad del sistema sanitario en su conjunto (público y privado), responsabilizándose, en particular, de la transparencia de la colaboración público-privada.

Madrid, 2 de julio de 2014. La crisis que atraviesa España, los ajustes presupuestarios en curso y las perspectivas de un débil crecimiento económico, inciden directamente en los problemas de financiación que actualmente tiene el Sistema Nacional de Salud (SNS) lo que puede afectar a su sostenibilidad a medio y largo plazo. Junto al SNS nuestro país cuenta con un sector sanitario privado de calidad, eficaz y solvente, con funciones de asegurador y proveedor a través de conciertos o colaboraciones público-privadas.

Esta es una de las conclusiones del Informe “Rol de las aseguradoras privadas en la sostenibilidad del sistema sanitario público “, ganador de la IX Edición del Premio Edad&Vida, y patrocinado por SegurCaixa Adeslas, que ha sido presentado esta mañana por Eduardo Rodríguez Rovira, Presidente de la Fundación Edad&Vida, Javier Murillo, Vicepresidente del Área de Aseguramiento de la Fundación Edad&Vida y Consejero-Director General de SegurCaixa Adeslas, y José Antonio Herce, Director asociado de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

El estudio analiza la potencialidad de las aseguradoras privadas como agentes clave del SNS. Para ello, hace un primer diagnóstico del SNS a través de un análisis sobre las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de nuestro sistema sanitario, además identifica medidas aplicables en otros países mediante una comparativa internacional y concluye con la investigación del papel de las aseguradoras privadas en España.

 

Las amenazas del SNS detectadas ya han supuesto un crecimiento en 10 años (1999-2009) del gasto público real por persona del 49%, cuatro veces superior al crecimiento del PIB en el mismo periodo. Esto, junto con la caída de ingresos fiscales derivados de la crisis (del 19% desde 2007), pone en riesgo la financiación del SNS y, por lo tanto, es fundamental tomar medidas, no sólo de ajuste del gasto, sino también dirigidas a una mayor eficacia del uso de los recursos disponibles.

Comparativa del SNS con otros países de referencia

España es el país para el que la OCDE prevé mayor incremento del gasto sanitario, con el consiguiente riesgo para el futuro del Sistema Público. Este incremento está por encima de los países analizados: Alemania, Australia, Gran Bretaña, Holanda y Suecia. En concreto, los países que registran un menor crecimiento del gasto sanitario son Alemania y Australia, donde el aseguramiento privado tiene una importante relevancia dentro de su sistema nacional de salud.

El informe revela que la financiación de la sanidad es mixta en la mayoría de los países estudiados, desde elevadas primas por habitante (Holanda), hasta los servicios gratuitos para los beneficiarios (España), dentro de esquemas de cobertura universal. En particular, el 99% de la población holandesa está cubierta por un seguro privado de salud, en Australia un 55% de la población, mientras que en España sólo el 22,5% de la población opta por el aseguramiento privado.

En definitiva, los modelos que otorgan un papel destacado a las aseguradoras privadas en el marco del sistema de salud pública tienen una perspectiva mejor en cuanto a gasto público sanitario se refiere. En todos ellos, además, los gobiernos establecen beneficios fiscales que favorecen y potencian la colaboración público-privada.

Los seguros de salud privados en España

En España los seguros de salud privados tienen un carácter suplementario respecto al SNS. Sin embargo, hay que entender la actividad del sector de los seguros privados con una visión más amplia que demuestra la estrecha relación entre el SNS y el sector hospitalario privado que, en muchos casos, está compuesto, tanto por operadores sanitarios privados como por aseguradoras privadas que gestionan centros sanitarios, hospitales, centros médicos y ambulatorios.

Los ejemplos de interrelaciones entre los mencionados sectores son muy diversos, desde los conciertos con entidades libres de seguros con el sector mutualista administrativo y concesiones administrativas para la gestión privada de hospitales públicos, hasta la derivación de pacientes del SNS a centros sanitarios privados y convenios entre aseguradoras privadas y centros médicos privados.

Actualmente, casi el 23% de la población está cubierta por un seguro de salud privado ya sea a nivel individual o colectivo, y el 78% del total son seguros de asistencia sanitaria. En cuanto al número de asegurados privados de salud, según los últimos datos publicados, éste asciende a 9 millones de personas a las que habría que sumar otros casi 2 millones que proceden de los conciertos de las mutualidades de funcionarios de la administración pública.

El papel de las aseguradoras privadas en España ha ido ganando protagonismo en los últimos años, ya que las prestaciones pagadas por las aseguradoras de salud en 2007 equivalían al 7,8% del presupuesto público sanitario, mientras que en 2012 esta proporción ascendió al 8,8% del gasto público sanitario total. De hecho, durante el periodo de crisis económica (2008-2012), el coste total soportado por las entidades privadas para atender a sus asegurados ascendió a 26.500 millones de euros en total, frente al gasto sanitario público acumulado de 321.062 millones de euros, lo que supone el 8,3% del total.

En definitiva, podemos afirmar que el aseguramiento privado supone un ahorro de costes al sistema Nacional de Salud.

Mutualismo Administrativo

Como hemos señalado anteriormente, en España existe una larga tradición de colaboración público privada. La más significativa es el mutualismo administrativo, un claro ejemplo de esquema en el que los mutualistas pueden elegir entre el SNS y diversos aseguradores privados. Las bases de este modelo de gestión son muy parecidas al modelo Australiano, cuyas perspectivas de gasto sanitario son muy favorables.

En el mutualismo administrativo, las compañías aseguradoras deben proporcionar la prestación sanitaria en condiciones similares al sistema público, salvo la medicación. Las entidades privadas se hacen cargo del 100% de los gastos sanitarios de sus asegurados.

Aunque existen diferencias entre las primas fijadas por unas mutualidades y otras, todas están evolucionando hasta fijar una prima común en función de la edad. De hecho, las primas del mutualismo administrativo contrastan con las cuotas mensuales fijadas por la administración pública para aquellos que tengan que suscribir un convenio especial por no cumplir los requisitos para tener la consideración de asegurados a efectos del sistema sanitario público: 157 euros mensuales para los mayores de 65 años en la sanidad pública frente a los 70 euros mensuales (aproximadamente), establecidos por las mutualidades administrativas.

En términos económicos, el mutualismo administrativo es un modelo que aporta eficiencia en las prestaciones de un servicio público, ya que el gasto per cápita de la población cubierta es sustancialmente inferior al gasto sanitario público per cápita del conjunto del sistema, ajustado por conceptos de gasto equivalentes. En el caso del colectivo de funcionarios, el gasto por persona se sitúa en 723€ anuales (60,25€ al mes), mientras que el gasto por persona en la sanidad pública asciende a 995€ anuales (82,9€ al mes), lo que supone que el gasto del mutualismo administrativo es un 27% menor.

El mutualismo administrativo se configura así como un modelo que favorece el equilibrio entre el sistema sanitario público y el privado, aportando eficiencia en la prestación de un servicio equivalente al público a un coste sensiblemente menor, y garantizando la prestación de una cartera de servicios equivalente a la del SNS.

De hecho, el elevado número de mutualistas que optan por la prestación de servicios de las aseguradoras privadas, demuestra el grado de satisfacción del colectivo: 8 de cada 10 personas cubiertas por el Mutualismo Administrativo elige el seguro privado por encima de la sanidad pública.

Como conclusión, la experiencia del aseguramiento privado del riesgo de salud y la prestación privada de los servicios de salud asociados, tanto en España como en los países avanzados, muestra que es posible concebir un modelo sanitario público eficaz, eficiente y sostenible, satisfactorio para los usuarios en el que las compañías privadas pueden gestionar dicho riesgo de salud. Tanto los proveedores públicos como privados, están capacitados para ofrecer los servicios sanitarios demandados por los usuarios.

La financiación sería pública y los beneficiarios podrían, o no, anticipar el desembolso del coste de los servicios siendo reembolsados posteriormente al 100% o descontando un copago moderado, eficiente y socialmente aceptable. Este modelo se está abriendo paso poco a poco en los países avanzados y para consolidarlo, sería deseable que se crease una entidad, como una Agencia Nacional de Salud, que velase por los intereses de la salud de la población, el uso responsable de los servicios sanitarios y la transparencia de la colaboración público-privada del sistema.

Sobre Fundación Edad&Vida

Es una fundación privada apolítica cuya misión es promover desde las empresas de diversos sectores, en colaboración con instituciones de investigación y formación y organizaciones de personas mayores, la búsqueda de soluciones para la mejora de la calidad de vida de las personas mayores. Su razón de ser es facilitar corresponsabilidad y equilibrio, entre sector público y la iniciativa privada, con el fin de dar respuesta a los retos económicos y sociales del cambio demográfico. Sus actividades están realizadas desde una perspectiva empresarial, promoviendo la reflexión de manera que se cree un estado de opinión independiente y se mejoren los comportamientos de los actores en el entorno de las personas mayores.

Sobre SegurCaixaAdeslas

SegurCaixaAdeslas es la compañía de No Vida líder en España en seguros de salud, integrada en el grupo Mutua Madrileña y participada por CaixaBank. El Presidente Ejecutivo es Juan Hormaechea y el Consejero-Director General es Javier Murillo.

 

LAS 10 RECOMENDACIONES DEL ESTUDIO

“El rol de las aseguradoras privadas en la sostenibilidad del sistema sanitario público”

1. Con el objetivo de asegurar la sostenibilidad futura del sistema, debería iniciarse un debate profundo a nivel político y social que permita a los ciudadanos y a las instituciones tomar conciencia sobre la necesidad de abordar el tema de la participación de la iniciativa privada en el ámbito sanitario público, con la máxima responsabilidad, un marco jurídico que ofrezca garantías y una amplia transparencia.
2. El debate debería incluir los aspectos relacionados con la responsabilidad individual y el uso racional del sistema sanitario por parte de la población.
3. Es importante mejorar la información y el conocimiento sobre el funcionamiento de nuestro Sistema Nacional de Salud y sobre los sistemas de salud de países de nuestro entorno, en los que la concertación entre el ámbito público y el sector privado en la financiación y la provisión de servicios está más desarrollada.
4. El Sistema Nacional de Salud, en su función de asegurador público y gestor de los recursos financieros del sistema, debería practicar un genuino aseguramiento del riesgo de salud, aplicando los criterios técnicos y profesionales propios de este sector.
5. En el entorno internacional existe una amplia participación del sector sanitario privado: como asegurador del riesgo de salud y como de proveedor de los servicios asociado, lo que permite la sostenibilidad de los sistemas.
6. Debería analizarse y valorarse adecuadamente el rol que desempeña actualmente en España el seguro de salud privado y los beneficios que supone para sus usuarios y para el conjunto de la población: permite liberar recursos públicos, disminuir la presión asistencial, reduciendo las listas de espera. Además, el seguro privado de salud ha permitido estructurar en España una red de prestadores privados (hospitales, centros, consultas…) que sin este seguro no tendrían viabilidad financiera en muchas provincias españolas, generando riqueza y puestos de trabajo.
7. Debería mejorarse la información y el conocimiento sobre el modelo de libre elección de aseguramiento desarrollado en España por las Mutualidades de funcionarios del Estado (Muface, Mugeju e Isfas) y analizar las características de este modelo que consigue importantes ahorros para el sistema.
8. Una extensión del modelo de Mutualismo de funcionarios del Estado permitiría importantes ahorros económicos, aunque debería perfeccionarse ajustando las primas a los costes efectivos del sistema, presentes y futuros.
9. Una mayor penetración del seguro privado de salud, individual o colectivo, permitiría mejorar la sostenibilidad del SNS de forma inmediata, aliviando la presión y los costes sobre el mismo, mejorando los servicios y permitiendo al sector privado obtener economías de escala que harían más eficiente al sistema en su conjunto.
10. Con el objetivo de mejorar la colaboración público-privada y favorecer la contratación de seguros de salud privados se proponen, entre otras medidas:
  • Recuperar los incentivos fiscales a la contratación individual de seguros de salud.
  • Reforzar los estímulos fiscales a la contratación de seguros de salud colectivos.
  • Restablecer la exclusión de la base de cotización a la Seguridad Social de las aportaciones a seguros colectivos.
  • Fomentar fórmulas de remuneración salarial diferida para el aseguramiento más allá de la jubilación.
  • Extender a otros colectivos de ciudadanos fórmulas de aseguramiento privado, en la línea del modelo de las Mutualidades de funcionarios

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