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¿Qué sucede si mi perro muerde a otro? ¿Es delito?

Tener un perro implica asumir una serie de responsabilidades relacionadas con su cuidado, bienestar y comportamiento. Aunque la mayoría de los animales no presentan conductas agresivas, pueden producirse situaciones inesperadas durante cualquier paseo. En estos casos, saber qué hacer si mi perro muerde a otro permite actuar de manera correcta, proteger a los animales implicados y afrontar la situación con responsabilidad.

Una mordedura entre perros no significa siempre que el animal sea agresivo. Sin embargo, es importante conocer los pasos a seguir tras el incidente, las obligaciones del propietario y las posibles consecuencias legales y económicas que pueden derivarse de los daños ocasionados por la mascota.

Pasos inmediatos: ¿Qué hacer si mi perro ha mordido a otro?  

Cuando se produce una pelea o una mordedura entre perros, lo más urgente es controlar la situación y evitar que los animales continúen haciéndose daño.

Estos son los principales pasos a seguir tras una mordedura de mascota:

  1. Separar a los perros con calma.

    Lo prioritario es conseguir que los animales dejen de interactuar. No se deben interponer las manos entre ellos ni intentar separarlos de manera impulsiva, ya que existe riesgo de recibir una mordedura accidental. Lo más recomendable es utilizar las correas, crear distancia entre ambos animales o emplear una barrera física si es posible. 

  2. Inmovilizar al perro sin ponerse en riesgo.

    Una vez separados, hay que sujetar al perro para evitar que vuelva a acercarse al otro animal. Mantener una actitud tranquila ayuda a reducir la tensión y permite evaluar mejor lo ocurrido.

  3. Verificar el estado de salud del otro perro.

    Es importante comprobar si presenta heridas visibles, sangrado, dolor o dificultades para moverse. Aunque una lesión pueda parecer leve, algunas mordeduras pueden requerir atención veterinaria para prevenir complicaciones. En este momento, puede ser útil hacer fotografías de las lesiones para facilitar cualquier trámite posterior.  

  4. Intercambiar los datos de contacto con el propietario del otro perro.

    Facilitar la identificación y recoger la información de la otra persona es una muestra de responsabilidad y puede ser necesario para gestionar posibles gastos veterinarios o reclamaciones posteriores.

  5. Valorar la atención veterinaria.

    Si existe cualquier lesión, lo recomendable es que el animal afectado sea revisado por un profesional. También puede ser conveniente consultar con un veterinario para analizar qué desencadenó la reacción del perro y prevenir futuros episodios.

Seguir un correcto protocolo tras la mordedura del perro ayuda a resolver el conflicto de forma adecuada y facilita la gestión de cualquier reclamación relacionada con el incidente.

Responsabilidad civil y consecuencias legales tras una mordedura

Cuando un perro provoca daños a otro animal, el propietario o la persona responsable debe asumir las consecuencias derivadas del comportamiento de su mascota. La responsabilidad civil del dueño del perro implica responder por los perjuicios que pueda causar, incluidos los gastos veterinarios que puedan generarse tras una mordedura.

Además de la responsabilidad civil que corresponde al propietario por los daños ocasionados por su animal, la Ley 7/2023 establece la obligación de disponer de un seguro de responsabilidad civil para perros (art. 30), una exigencia que ya se aplica a nivel estatal para todos los perros, aunque algunos aspectos concretos, como la cuantía mínima de cobertura, siguen pendientes de desarrollo reglamentario. Este tipo de seguros pueden cubrir, según las condiciones contratadas, los daños ocasionados a terceros y facilitar la gestión de los gastos derivados de un accidente.

Además, disponer de un seguro de responsabilidad civil para mascotas aporta tranquilidad al propietario. Una situación inesperada puede generar costes elevados, en especial cuando el animal afectado necesita asistencia veterinaria.

¿Qué implica la denuncia por ataque de perro?

Si el propietario del perro afectado considera que la mordedura ha provocado daños importantes, puede presentar una denuncia por ataque de perro o iniciar una reclamación para solicitar responsabilidades. El procedimiento dependerá de las circunstancias concretas del caso, la gravedad de las lesiones y la normativa aplicable.

En primer lugar, es importante recopilar toda la información disponible: datos de los propietarios, informes veterinarios, fotografías de las lesiones del animal y cualquier testimonio de personas que hayan presenciado el incidente.

Si la mordedura causa daños a una persona, puede ser necesario acudir a un centro sanitario para que se valore la lesión y se emita un parte de lesiones. Este documento médico puede resultar relevante en un procedimiento posterior.

En los conflictos entre propietarios, la mediación puede ser una alternativa útil para intentar llegar a un acuerdo sin necesidad de recurrir a un proceso más largo. Una comunicación adecuada y la colaboración entre ambas partes suelen facilitar la resolución del problema, sobre todo cuando se trata de un hecho puntual.

Multas y sanciones por perro agresivo 

Las consecuencias de una mordedura pueden variar según la gravedad del incidente, las circunstancias del caso y la normativa de la comunidad autónoma correspondiente. Por ello, no existe una única multa por perro agresivo aplicable a todas las situaciones.

Además de las posibles responsabilidades económicas por los daños causados, las autoridades pueden valorar si existe un problema de conducta que requiera medidas adicionales. Esto puede suceder cuando se producen episodios repetidos o cuando el animal supone un riesgo para otras personas o animales.

En el caso de los perros potencialmente peligrosos (PPP), existen requisitos específicos relacionados con su tenencia, identificación, medidas de seguridad y obligaciones del propietario. Se pueden establecer controles adicionales para los perros potencialmente peligrosos y para otros supuestos previstos en la normativa aplicable, incluida la normativa estatal y autonómica de protección y bienestar animal. 

¿Por qué mi perro muerde a otros perros?

Una mordedura no siempre responde a una actitud agresiva. Los perros pueden reaccionar de diferentes formas según sus experiencias, su educación, su estado emocional o la situación en la que se encuentren.

Algunas causas frecuentes son:

  • Miedo o inseguridad: un perro que se siente amenazado puede reaccionar intentando defenderse.
  • Falta de socialización: los animales que no han tenido contacto adecuado con otros perros pueden no interpretar de forma correcta sus señales.
  • Protección de recursos: algunos perros pueden defender comida, juguetes, territorio o incluso a sus propietarios.
  • Dolor o problemas de salud: una molestia física puede hacer que un perro tenga menos tolerancia al contacto.
  • Estrés o ansiedad: situaciones desconocidas, exceso de estímulos o experiencias negativas pueden favorecer reacciones inesperadas.
  • Juego demasiado intenso: algunos encuentros empiezan como un juego y terminan en conflicto si los animales no saben regular la interacción.

Saber cómo evitar que un perro muerda pasa por conocer su lenguaje corporal, respetar sus límites y trabajar la educación desde edades tempranas. La supervisión durante los paseos y una correcta socialización son herramientas fundamentales para prevenir incidentes.

Cómo prevenir futuros incidentes y mejorar la conducta

Además de actuar correctamente en el momento del incidente, es importante trabajar la educación y la socialización del animal para reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir. Una correcta socialización y un manejo adecuado ayudan a prevenir conflictos con otros animales y favorecen una interacción más segura.

Algunas recomendaciones son:

  • Socializar al perro desde cachorro y acostumbrarlo a relacionarse con personas y otros perros en entornos controlados.
  • Utilizar siempre el refuerzo positivo, premiando las conductas adecuadas en lugar de recurrir al castigo. Esto favorece un aprendizaje más eficaz y fortalece el vínculo con el animal.
  • Respetar las señales de incomodidad o estrés del perro y evitar forzar las interacciones cuando no se siente seguro.
  • Supervisar de forma constante los encuentros con otros perros, sobre todo en parques caninos o zonas comunes donde puede haber animales desconocidos.
  • Llevar al perro sujeto con correa cuando sea necesario y cumplir las normas de cada espacio público.
  • Consultar con un educador canino o etólogo si el perro muestra conductas agresivas repetidas o dificultades para relacionarse con otros animales.

La prevención y una educación adecuada son las mejores herramientas para evitar incidentes y disfrutar de los paseos con mayor tranquilidad.

La importancia de contar con un seguro de responsabilidad civil para mascotas 

Aunque nadie espera que su perro provoque daños a otro animal o a una persona, este tipo de situaciones pueden ocurrir de forma inesperada. Contar con un seguro de responsabilidad civil permite afrontar con mayor tranquilidad las posibles reclamaciones derivadas de un incidente.

Además de ofrecer respaldo económico frente a los daños cubiertos por la póliza, un seguro de responsabilidad civil para mascotas  aporta seguridad al saber que se dispone de apoyo cuando surge un imprevisto.

La respuesta a todas tus preguntas

Preguntas frecuentes

La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece la obligación de que todas las personas titulares de perros dispongan de un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros durante la vida del animal. Esta obligación, que antes solo regía en algunas comunidades autónomas (como Madrid, País Vasco, Cataluña, Navarra o Asturias) o para perros potencialmente peligrosos, ya se aplica a nivel estatal para todos los perros, aunque su despliegue práctico varía según la comunidad autónoma y algunos aspectos, como la cuantía mínima de cobertura, siguen pendientes de desarrollo reglamentario.

Si el perro afectado parece estar perdido o no es posible localizar a su propietario, lo más recomendable es avisar a la Policía Local o a los servicios municipales de recogida de animales. En España, los perros deben estar identificados con microchip, por lo que un veterinario o las autoridades pueden leerlo para intentar localizar al responsable. Si el animal está herido, también conviene procurar que reciba atención veterinaria lo antes posible. 

Las consecuencias legales si el perro muerde a una persona pueden ser más importantes que cuando el incidente se produce entre dos perros, en especial si existen lesiones. Lo primero es asegurar la situación, prestar ayuda a la persona afectada, facilitar tus datos y colaborar con las autoridades y los servicios sanitarios si fuese necesario. 

En definitiva, saber qué hacer en esta situación permite actuar con rapidez, proteger a todos los implicados y afrontar la situación con responsabilidad. Además, una buena educación canina y contar con un seguro de responsabilidad civil contribuyen a prevenir problemas y a afrontar con mayor tranquilidad cualquier incidente.