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Testosterona: funciones y síntomas de niveles anormales

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Testosterona: funciones y síntomas de niveles anormales - Adeslas Salud y Bienestar

En este artículo hablaremos sobre la testosterona, sus funciones y valores normales, así como de las causas, signos y síntomas cuando sus valores están alterados. Finalmente, hablaremos sobre el tratamiento para aumentar los niveles disminuidos y ofreceremos recomendaciones para incrementar la testosterona de forma natural.

¿Qué es la testosterona y dónde se sintetiza?1-4

La testosterona es la principal hormona masculina, aunque está presente tanto en hombres como en mujeres.

La hormona tiene una clara relación con el comportamiento sexual, aunque su déficit puede provocar alteraciones en diferentes órganos y sistemas.

Los testículos producen la mayor parte de la testosterona en los hombres a partir del colesterol. Una pequeña fracción, que supone el 5-10 % del total, es producida por las glándulas suprarrenales.

En las mujeres, la testosterona se produce, principalmente, en los ovarios. Las glándulas suprarrenales también pueden producir otros andrógenos que se convierten en testosterona.

Funciones de la testosterona3-6

La testosterona es clave en el inicio y el mantenimiento de los caracteres sexuales secundarios (fenotipo masculino), así como en el funcionamiento de las glándulas sexuales masculinas, el deseo sexual, la respuesta eréctil y la eyaculación.

Además de su función sexual, la testosterona y sus metabolitos desempeñan numerosas acciones fisiológicas importantes en el organismo:

  • Activación de la función cognitiva.
  • Aumento de la masa magra: muscular y ósea.
  • Distribución de la grasa en el cuerpo.
  • Estimulación de la eritropoyesis (proceso de formación de glóbulos rojos).
  • Mejora de la fracción lipídica sanguínea y la salud cardiovascular.
  • Producción de espermatozoides.
  • Crecimiento del cabello.
  • Aumento de la energía y efecto positivo sobre el estado de ánimo.

En la mujer, la testosterona constituye uno de los cinco andrógenos que produce el cuerpo femenino. Estos son esenciales para la función ovárica, reproductiva y sexual, así como para la salud general de la mujer, incluyendo la composición corporal y la salud cardiovascular.

Valores normales de testosterona2, 6, 7

El nivel plasmático de testosterona es de 10 a 20 veces mayor en los hombres que en las mujeres, debido a que el organismo femenino es mucho más sensible a sus efectos.

De este modo, los niveles normales en un análisis de sangre se sitúan en:

  • Hombres: de 300 a 1.000 nanogramos por decilitro (ng/dL).
  • Mujeres: de 15 a 70 ng/dL.

Estos valores, considerados como rango de normalidad, pueden variar en función del laboratorio.

La testosterona alcanza sus máximos niveles durante la adolescencia y el principio de la edad adulta. El envejecimiento determina una disminución gradual y progresiva de la concentración de testosterona, alrededor de un 1 % al año después de cumplir los 30 o 40 años.

Causas, signos y síntomas de los niveles anormales de testosterona2-6, 8

Niveles disminuidos de testosterona

Como se ha comentado anteriormente, el nivel de testosterona disminuye con la edad, a menudo también en relación con el aumento de la grasa visceral, el uso de ciertos medicamentos y los hábitos de vida poco saludables.

Por otro lado, determinadas afecciones y circunstancias pueden llevar a niveles disminuidos de testosterona, incluyendo:

  • Obesidad.
  • Resistencia a los andrógenos u hormonas masculinas.
  • Tumor en los testículos o los ovarios.
  • Hiperplasia suprarrenal congénita.
  • Tratamiento con medicamentos como opioides y estatinas y algunos suplementos y drogas.
  • Problemas en el hipotálamo y la hipófisis, las glándulas del cerebro que controlan la producción de hormonas.
  • Función tiroidea deficiente.

Unos niveles reducidos de testosterona podrían tener un impacto en diferentes aspectos de la salud masculina, como pueden ser:

  • Pubertad tardía.
  • Infertilidad, disfunción eréctil y bajo nivel de interés sexual.
  • Baja densidad mineral ósea y disminución del volumen muscular.
  • Disminución de espermatozoides.
  • Aumento de la grasa corporal.
  • Debilitamiento del vello corporal y facial, y del cabello.
  • Disminución o contracción testicular.
  • Ginecomastia o crecimiento mamario.
  • Sofocos.
  • Anemia por déficit de eritropoyetina.
  • Problemas de concentración, insomnio y trastornos del estado de ánimo.

En la mujer, los efectos son similares, destacando la disminución del deseo sexual, aumento de la grasa corporal, un mayor cansancio y riesgo cardiovascular.

Niveles aumentados de testosterona

En los hombres no son comunes los niveles aumentados de testosterona de forma natural. Por el contrario, suelen tener lugar en deportistas que utilizan esteroides anabólicos, testosterona u otras hormonas relacionadas para potenciar el aumento de la masa muscular y el rendimiento físico.

Otras causas del aumento en los niveles de testosterona incluyen:

  • Enfermedades crónicas.
  • Obesidad.
  • Mal funcionamiento de la hipófisis o el hipotálamo.
  • Hipotiroidismo.
  • Retraso en la pubertad.
  • Patologías testiculares.
  • Apnea obstructiva del sueño.
  • Exceso de ejercicio (síndrome de sobre entrenamiento).
  • En mujeres, la causa más común de unos niveles altos de testosterona es el síndrome de ovario poliquístico.

En los hombres, algunos de los efectos son similares a los que se producen con niveles disminuidos de testosterona, pudiendo tener lugar:

  • Bajo recuento de espermatozoides, disminución del tamaño de los testículos y disfunción eréctil.
  • Agrandamiento de la próstata con dificultad para orinar.
  • Enfermedad hepática.
  • Daños en el miocardio (músculo del corazón) y mayor riesgo de infarto.
  • Mayor riesgo de coágulos sanguíneos.
  • Hipertensión arterial y colesterol elevado.
  • Retención de líquidos con edemas en piernas y pies.
  • Aumento de peso y de la masa muscular.
  • Acné.
  • Dolor de cabeza.
  • Insomnio.
  • Cambios de humor, irritabilidad, alteración del juicio y delirios.
  • Retraso del crecimiento en adolescentes.

En las mujeres, los niveles elevados de testosterona o hiperandrogenismo determinan la aparición de síntomas relacionados con la virilización, incluyendo cambios en la voz, disminución de las mamas, mayor presencia de vello facial y corporal o calvicie de patrón masculino, entre otros.

Tratamiento con testosterona1, 4-7, 9

El tratamiento de la deficiencia de testosterona tiene como objetivo principal inducir y mantener las características sexuales secundarias y corregir la sintomatología causada por la deficiencia.

En primer lugar, es importante determinar si un nivel bajo de testosterona se debe al envejecimiento normal o al hipogonadismo, que determina una función testicular insuficiente en función de la edad de la persona, debido a un problema en los testículos o en la hipófisis que controla su actividad.

El tratamiento hormonal o terapia de reemplazo de testosterona determina la administración de una forma sintética de la hormona con la que se pueden mejorar los signos y síntomas asociados a niveles bajos de testosterona en hombres.

En cuanto a las mujeres, la terapia con testosterona también podría ser adecuada para paliar la sintomatología asociada a los niveles bajos de testosterona, especialmente la disminución del deseo sexual. Sin embargo, tanto en mujeres en edad fértil como en mujeres posmenopáusicas no existen estudios definitivos que demuestren su eficacia y seguridad a largo plazo.

Finalmente, en el tratamiento con testosterona es importante una adecuada supervisión por el equipo sanitario responsable debido a los posibles efectos adversos, entre los que se encuentran:

  • Empeoramiento de la apnea del sueño.
  • Acné y otras afecciones de la piel.
  • Hiperplasia prostática benigna: crecimiento no canceroso de la próstata.
  • Crecimiento del cáncer de próstata ya existente.
  • Aumento de las mamas.
  • Disminución en la producción de esperma.
  • Producción excesiva de glóbulos rojos, aumentando el riesgo de formación de coágulos y el riesgo cardiovascular.

Recomendaciones y cuidados relacionados con la testosterona8-11

Existe una serie de recomendaciones que pueden contribuir a aumentar los niveles de testosterona de forma natural y a atenuar los síntomas asociados a unos niveles disminuidos. Entre ellas destaca el establecimiento de unos hábitos saludables que puede contribuir a disminuir el riesgo de patologías como la obesidad, la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico, relacionadas con la aparición de hipogonadismo de inicio tardío y de unos niveles disminuidos de testosterona.

De este modo, las recomendaciones para mantener y mejorar los niveles de testosterona incluyen:

  • Mantener un peso saludable: el exceso de grasa corporal, especialmente de grasa abdominal, puede contribuir a una disminución de los niveles de testosterona, por lo que la pérdida de peso determinará un aumento de estos. Para ello, una alimentación equilibrada y actividad física regular podrían contribuir a aumentar la producción de testosterona hasta en un 30 %.
  • Seguir una alimentación saludable: las grasas saludables (pescado y aceite de oliva), junto con un aporte adecuado de proteínas, frutas y verduras, pueden contribuir a unos niveles adecuados de testosterona.
  • Practicar ejercicio de forma regular: la actividad física también puede contribuir a aumentar los niveles de testosterona, independientemente del peso corporal. Para ello son útiles los ejercicios de resistencia, de fuerza y los aeróbicos.
  • Procurar un buen descanso: dormir bien es esencial para mantener los niveles de testosterona, ya que esta es liberada, en mayor medida, durante la fase REM del sueño. Un descanso insuficiente, o afecciones como la apnea del sueño, pueden afectar negativamente a sus niveles.
  • Gestionar y manejar el estrés: este también puede afectar negativamente a los niveles de testosterona, por el aumento del cortisol, una hormona que puede interferir en la producción de andrógenos. Las técnicas de relajación y la adopción de un estilo de vida saludable pueden ayudar a contrarrestar el estrés.
  • Evitar o reducir los tóxicos: el consumo de alcohol y/o tabaco puede disminuir los niveles de testosterona, por sus efectos a nivel hormonal.

Finalmente, cabe mencionar que existen multitud de suplementos que afirman aumentar los niveles endógenos de testosterona. Sin embargo, en la mayoría de los casos no existe evidencia científica que avale su uso.

En resumen, la testosterona es esencial para la definición de los caracteres sexuales masculinos, aunque tiene otras muchas funciones en el organismo de hombres y mujeres. Sus niveles disminuyen con el envejecimiento y se puede establecer una terapia con la administración de la hormona, en caso necesario. Unos hábitos saludables pueden contribuir a mantener y/o aumentar los niveles de testosterona.



 

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Referencias:

1 Más controversias en el tratamiento con testosterona. Revista Internacional de Andrología. Octubre, 2014.

2 Testosterona. MedlinePlus. Febrero, 2024.

3 Fisiología hormonal masculina. Asociación Española de Urología (AEU). Abril, 2011.

4 Testosterone: What it is and how it affects your health. Harvard Health Publishing. Consultado en octubre, 2025.

5 ¿Podría usted tener un nivel bajo de testosterona? MedlinePlus. Abril, 2025.

6 Eficacia y seguridad de la testosterona en el tratamiento del deseo sexual hipoactivo en mujeres: ¿qué dice la evidencia? Revista Internacional de Andrología. Noviembre, 2022.

7 Terapia con testosterona: beneficios y riesgos potenciales a medida que envejeces. Mayo Clinic. Enero, 2024.

8Obesity, type 2 diabetes, and testosterone in ageing men. Reviews in Endocrine and Metabolic Disorders. Julio, 2022.

9 Testosterone replacement therapy. Andrology. Noviembre, 2020.

10Lifestyle strategies to help prevent natural age-related decline in testosterone. Harvard Health Publishing. Agosto, 2024.

11 ‘Testosterone Boosting’ Supplements Composition and Claims Are not Supported by the Academic Literature.The World Journal of Men’s Health. Junio, 2019.

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