mecánica básica

Consejos básicos de mecánica

Queremos darte algunos consejos básicos de mecánica para ayudarte a salir del paso en cualquier momento y prevenir imprevistos.

Para verificar el nivel de aceite debes estacionar tu vehículo en un terreno nivelado y esperar a que el motor se enfríe. Ubica la varilla medidora de aceite  y sácala, asegurándote de limpiarla con un trapo limpio. Luego empújala hacia atrás en el tubo de inmersión hasta el tope y retírala nuevamente. Echa un vistazo a dónde llega el nivel de aceite. Si está entre los dos puntos de la varilla medidora, el nivel de aceite es bueno. Si es demasiado bajo, agrega aproximadamente 100 ml de aceite nuevo. Consulta tu manual de usuario para saber qué tipo de aceite necesita tu vehículo.

Para que el sistema de refrigeración funcione de manera perfecta, éste deberá estar a un cierto nivel que tienes que revisar constantemente. El refrigerante o el agua hierven cada vez que utilizas tu vehículo, por eso es muy importante chequear la bomba de agua ya que, si no tiene la cantidad debida, el motor comenzará a sobrecalentarse y correrá el riesgo de llegar a fundirse. Para hacerlo sigue estos pasos:

 

  • Abre el capó del auto y localiza la tapa del radiador cerca del frente del vehículo.

  • Cuando lo encuentres, verás una señal de advertencia que te notificará que nunca deberás abrir el tapón cuando está caliente.

  • Nunca  toques  el  tapón  cuando  el  coche  esté  encendido o haya estado encendido recientemente.

  • El motor debe estar tibio o frío antes de poder tocar el tapón del agua.

  • Utiliza  un  trapo  para  girar  el  tapón  del  radiador  con  tu  mano.  Esto  te  ayudará  a protegerte del calor y poder tener un mejor agarre del tapón.

  • Mira a través del contenedor para ver cuánta agua y anticongelante hay dentro del radiador. Si está lleno hasta arriba, todo está perfecto. Si está más abajo necesitarás agregar agua y anticongelante. Recuerda que se debe agregar ambos en partes iguales.

El líquido de frenos es un líquido hidráulico que hace posible la transmisión de la fuerza ejercida sobre el pedal de freno a los cilindros de freno en las ruedas. Para medirlo correctamente sigue estos pasos:

 

  • Encuentra el depósito del líquido de frenos situado en el cilindro maestro del freno. El cilindro se encuentra en la parte trasera del motor en el lado del conductor del vehículo. Una tapa cubre ese depósito.

  • Comprueba  el  nivel  del  líquido  de  frenos  en  el  cilindro.  Verás  que  el  depósito  está identificado con las líneas de nivel máxima y mínima claramente marcadas. Simplemente observa donde está el líquido de frenos en comparación con los marcadores de nivel.

  • Si está en mínima añádele un poco, pero no te excedas de nivel. Finalmente cierra la tapa bien fuerte.

Se trata de una reparación básica siempre y cuando tengas las herramientas necesarias a mano (gato, llave de tuercas y rueda de repuesto completamente inflada):

 

  • Estaciona tu automóvil en un lugar seguro y verifica que el freno de mano esté activado para evitar el deslizamiento del vehículo.

  • Afloja las tuercas de la rueda con la llave de cruz, pero no las retires por completo.

  • Coloca el gato hidráulico debajo del área de la rueda que vas a cambiar y asegúrate de levantarlo por el chasis y no por la carrocería.

  • Súbelo hasta crear una separación de unos 4 centímetros del suelo.

  • Retira las tuercas completamente, pero en diagonal, cuando el vehículo esté elevado.

  • Quita la rueda, coloca la nueva y asegura las tuercas.

  • Baja el vehículo, quita el gato y asegúrate de que las tuercas estén bien apretadas.

 

Los  neumáticos inflados incorrectamente aumentan las posibilidades de pincharse y reducen la eficiencia del combustible. Controla la presión de los neumáticos con regularidad para detectar cualquier problema a tiempo.

Es importante saber qué está intentando decir nuestro coche cuando se enciende una luz  del  tablero. Para ello, ten a mano siempre el manual del fabricante para poder identificarlos y consular el significado de estas advertencias y saber qué se necesita hacer en cada caso.

La batería es uno de los componentes que más puede verse afectado cuando el vehículo permanece parado durante largos periodos de tiempo. Una batería descargada puede impedir que el coche arranque correctamente y provocar fallos en algunos sistemas eléctricos.

Para comprobar su estado sigue estos pasos:

  • Asegúrate de que el vehículo está apagado y estacionado en un lugar seguro.

  • Introduce la llave o pulsa el botón de arranque y verifica que el motor arranca con normalidad.

  • Comprueba que los pilotos del cuadro de instrumentos se encienden correctamente.

  • Si notas que el arranque es lento o las luces pierden intensidad, es posible que la batería necesite una recarga o sustitución.

  • Si detectas cualquier anomalía, acude a un taller especializado para realizar una revisión completa del sistema eléctrico.

Los neumáticos son el único punto de contacto entre el vehículo y la carretera, por lo que mantenerlos en buen estado es fundamental para tu seguridad.

Para revisarlos correctamente:

  • Observa visualmente cada neumático para comprobar que no presenta cortes, grietas o deformaciones.

  • Verifica que la banda de rodadura no esté excesivamente desgastada.

  • Comprueba que no exista ningún objeto clavado que pueda provocar una pérdida de presión.

  • Aunque aparentemente estén en buen estado, acude a una gasolinera o centro especializado para verificar la presión de inflado.

  • Recuerda revisar también la rueda de repuesto si tu vehículo dispone de ella.

El sistema de frenos es uno de los elementos de seguridad más importantes del vehículo. Antes de iniciar cualquier desplazamiento conviene asegurarse de que funciona correctamente.

Realiza una comprobación básica siguiendo estos pasos:

  • Arranca el vehículo y observa el cuadro de instrumentos.

  • Comprueba que no permanece encendido ningún testigo luminoso relacionado con el sistema de frenos.

  • Inicia la marcha con precaución y circula unos metros a baja velocidad.

  • Presiona suavemente el pedal de freno para comprobar que el vehículo responde de forma inmediata y uniforme.

  • Si percibes ruidos extraños, vibraciones o una respuesta deficiente, acude a un taller para realizar una revisión.

Las luces permiten ver y ser visto por otros conductores, por lo que es importante comprobar su funcionamiento antes de circular.

Para revisarlas correctamente sigue estos pasos:

  • Enciende el contacto del vehículo.

  • Comprueba el funcionamiento de las luces de posición, cruce y carretera.

  • Verifica también los intermitentes, las luces de freno y la luz de marcha atrás.

  • Si es posible, solicita ayuda a otra persona o utiliza el reflejo de una pared para comprobar las luces traseras.

  • Sustituye cualquier bombilla que no funcione correctamente antes de iniciar la marcha.