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Qué hacer cuando fallece un familiar

La pérdida de un ser querido es uno de los momentos más difíciles que puede afrontar una familia. Además del impacto emocional, es necesario realizar una serie de trámites administrativos que pueden resultar complejos. 

Saber qué hacer cuando fallece un familiar ayuda a organizar los primeros pasos con mayor serenidad. Por ello, esta guía busca simplificar la carga administrativa que aparece después de la defunción y explicar de forma clara los principales procedimientos, documentos y decisiones que deben tomarse. 


1. Primeros pasos: Qué hacer cuando fallece un familiar según el lugar 

Las actuaciones iniciales dependen del lugar y las circunstancias en las que se produce el fallecimiento.

Fallecimiento en un centro hospitalario o residencia 

Cuando la persona fallece en un hospital o residencia, el propio centro suele encargarse de emitir el certificado médico de defunción. Este documento acredita la causa del deceso y es necesario para realizar con posterioridad la inscripción del fallecimiento en el Registro Civil.

Además, el personal del centro puede orientar a la familia sobre los siguientes pasos y la documentación que será necesaria para iniciar la organización del sepelio.

Fallecimiento en el domicilio

Si la defunción ocurre en casa, es necesario contactar con los servicios de emergencia o con el médico de cabecera para que pueda certificar la muerte y emitir el certificado médico de defunción.

Ante la incertidumbre de qué hacer cuando fallece un familiar en casa, es importante mantener la calma y seguir las indicaciones de los profesionales sanitarios. Ellos serán quienes determinen los procedimientos necesarios según las circunstancias.

Fallecimiento en circunstancias especiales: en el extranjero 

Cuando una persona fallece fuera de España, la familia debe contactar con la embajada o el consulado español correspondiente. Entre las gestiones necesarias pueden encontrarse la repatriación del cuerpo o las cenizas, la legalización de documentos extranjeros mediante apostilla y, cuando sea necesario, la traducción jurada de documentación.

Contar con un seguro de decesos con cobertura internacional puede facilitar estos trámites. Esto permite disponer de apoyo especializado para coordinar los procedimientos con las autoridades y los servicios funerarios.

2. Registro Civil y certificado de defunción: documentación esencial 

El trámite de inscripción del fallecimiento en el Registro Civil permite obtener con posterioridad el certificado de defunción oficial. Este documento es imprescindible para realizar numerosas gestiones, como solicitar otros certificados, solucionar cuestiones bancarias, tramitar herencias y realizar comunicaciones con diferentes organismos públicos y privados.

3. Organización del funeral y gestión del sepelio 

Entre las primeras decisiones que debe tomar la familia se encuentra la organización del funeral. Esto incluye elegir la funeraria, el tanatorio, el tipo de ceremonia, decidir entre entierro o incineración y coordinar el traslado del fallecido.

Los servicios funerarios pueden incluir el ataúd o urna, la preparación del fallecido, la ceremonia, las instalaciones del tanatorio y otros elementos asociados al sepelio. El coste se sitúa, de media, en torno a los 3.700 euros según un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), aunque en algunas ciudades puede superar los 6.000 euros según la localidad, el tipo de ceremonia y los servicios contratados. 

Si existe una póliza de seguro de decesos, como la de Adeslas, la aseguradora puede encargarse de gran parte de estas gestiones y reducir la carga para los familiares durante el duelo.


4. Listado de trámites tras el fallecimiento 

Entre los principales pasos tras la muerte de un familiar se encuentran:

  1. Solicitar el certificado de últimas voluntades.
  2. Revisar si existe testamento.
  3. Iniciar la gestión de herencia.
  4. Comunicar el fallecimiento a organismos públicos y entidades privadas.

Solicitud del certificado de últimas voluntades

El certificado de últimas voluntades sirve para conocer si una persona fallecida otorgó testamento y ante qué notario se realizó. Es un documento necesario para continuar con los trámites relacionados con la herencia. 

Gestión de herencia, testamento y declaración de herederos 

Los trámites relacionados con el testamento y las últimas voluntades sirven para conocer la voluntad del fallecido y determinar cómo debe gestionarse la herencia. Cuando existe testamento, se siguen las disposiciones establecidas por la persona fallecida. Si no existe, será necesario realizar una declaración de herederos para determinar quiénes tienen derecho a recibir los bienes.

5. ¿Y si la persona fallecida tenía contratado un seguro de decesos? 

Disponer de un seguro de decesos hace posible contar con ayuda especializada para organizar los trámites relacionados con el fallecimiento. De esta forma, la familia puede centrarse en el duelo mientras la aseguradora se ocupa de gran parte de las gestiones administrativas y organizativas. 

En general, estas pólizas incluyen la gestión del sepelio, traslados, ataúd, tanatorio, ceremonia, asistencia psicológica, asesoramiento jurídico y apoyo en diferentes gestiones administrativas.

El valor principal de este tipo de seguro es reducir tanto la carga económica como la responsabilidad organizativa de la familia en un momento tan delicado.

6. Comunicaciones obligatorias con la Administración y otras entidades   

Tras el fallecimiento, es necesario informar a diferentes organismos para evitar problemas administrativos o económicos. 

Baja en la Seguridad Social y pensión en favor de familiares 

La baja en la Seguridad Social del fallecido debe comunicarse para actualizar la situación del titular y evitar posibles cobros indebidos. Además, los familiares pueden solicitar prestaciones como la pensión de viudedad u otras ayudas si cumplen los requisitos establecidos. 

Notificación a entidades bancarias y Hacienda 

Conviene informar a las entidades bancarias para gestionar de manera correcta las cuentas del fallecido, así como realizar los trámites fiscales correspondientes, como la liquidación del Impuesto de Sucesiones y la última declaración de la renta cuando proceda.

Cancelación de contratos y servicios 

Entre los servicios que pueden necesitar cancelación o cambio de titularidad están:

  • Luz.
  • Agua.
  • Gas.
  • Telefonía e internet.
  • Suscripciones y otros servicios contratados.

7. Plazos clave para los trámites tras un fallecimiento   

Algunos plazos importantes son:

  • Inscripción en el Registro Civil: normalmente debe realizarse en las primeras 24-48 horas.
  • Certificado de últimas voluntades: puede solicitarse a partir de los 15 días hábiles desde el fallecimiento.
  • Comunicación a la Seguridad Social: conviene realizarla cuanto antes.
  • Solicitud de pensiones de viudedad u orfandad: recomendable tramitarla pronto para evitar retrasos.
  • Impuesto de Sucesiones y Donaciones: dispone de un plazo general de 6 meses, con posibilidad de solicitar prórroga.
  • Comunicación a bancos: recomendable durante los primeros días.

8. Resumen: checklist de trámites tras un fallecimiento 

Si te preguntas qué hacer cuando fallece un familiar, estos son los pasos principales que conviene seguir de forma cronológica: 

  • Obtener el certificado médico de defunción.
  • Inscribir el fallecimiento en el Registro Civil.
  • Solicitar el certificado de defunción.
  • Organizar el funeral y contactar con la aseguradora si existe póliza.
  • Solicitar el certificado de últimas voluntades.
  • Comprobar si existe testamento.
  • Gestionar la herencia y obligaciones fiscales.
  • Comunicar el deceso a la Seguridad Social, bancos y empresas suministradoras.
     

Preguntas frecuentes

Además del certificado de defunción, conviene reunir cuanto antes el DNI del fallecido, el libro de familia (si existe), el testamento si se dispone de él y cualquier documentación sobre seguros o cuentas bancarias. Tener estos documentos preparados agilizará la mayoría de las gestiones posteriores. 

Una vez que se notifica a la entidad del fallecimiento, las cuentas suelen quedar bloqueadas para determinadas operaciones hasta que se acredite quiénes son los herederos. Sin embargo, el banco puede seguir atendiendo algunos pagos vinculados al deceso o a obligaciones legales, según cada caso y la normativa aplicable. 

Si el fallecido no tiene un seguro de decesos, los gastos del funeral deberán ser asumidos por la familia o por quienes se encarguen de organizar el servicio. 

Según un estudio de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) el coste medio de un funeral en España se sitúa alrededor de los 3.700 euros, aunque en algunas ciudades puede superar los 6.000 euros. El precio final depende de factores como la localidad, el tipo de ceremonia elegida y los servicios contratados. 

No existe un plazo legal para aceptar o renunciar a una herencia en todos los casos. Sin embargo, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones debe liquidarse, con carácter general, en los seis meses siguientes al fallecimiento. Por ello, conviene iniciar la gestión de la herencia cuanto antes para evitar recargos o perder determinados derechos.