seguro de hogar

Conoce los conceptos de tu seguro de hogar

El continente son todos aquellos elementos que definen y conforman la vivienda vacía y sus dependencias anexas (cimientos, suelos, muros, paredes, techos, cubiertas, sanitarios, puertas, ventanas, persianas, toldos, instalaciones eléctricas, instalaciones de agua, etc.).

Por otro lado, el contenido se refiere al mobiliario y al resto de objetos asegurados en la póliza.

Regla fácil de recordar: imagina que pones la vivienda sobre la palma de tu mano y le das la vuelta, todo lo que no cae es continente.

En base a lo que tengas en la vivienda, deberás asegurar uno u otro. Por ejemplo, si tienes tu vivienda en alquiler y no hay ningún mueble de tu propiedad en ella, te podrás ahorrar asegurar el contenido.

Se consideran daños estéticos aquellos que afectan a las características estéticas originales de una vivienda y son ocasionados de forma indirecta, bien por un siniestro o como consecuencia de la reparación de éste.

Las pólizas de Hogar tienen la opción de contratar una garantía para cubrir estos desperfectos a las instalaciones fijas en caso de siniestros, de modo que, si por ejemplo hay que romper en el cuarto de baño y no existen azulejos iguales, se puedan cambiar todos los azulejos, limitado a la misma estancia y hasta el importe estipulado en la garantía.

Se trata de asegurar algo por un importe inferior a su valor real.

En los casos en que se da el infraseguro, a la hora de atender un siniestro, se indemnizará el mismo aplicando una regla proporcional. Esta regla tendrá la siguiente fórmula:

Indemnización = Capital asegurado x importe de los daños / valor de los objetos asegurados.

También puede darse el caso contrario, es decir, que aseguremos algo por encima de su valor real, lo que se conoce como sobreseguro. En estos casos, la aseguradora indemnizará por el valor real de lo asegurado y no por el importe asegurado, ya que existiría un enriquecimiento ilícito por parte del asegurado.

Ahora que ya tienes más claros estos conceptos, puedes ver todo lo que te ofrecen nuestros seguros para tu hogar aquí

Preguntas frecuentes

La respuesta a todas tus preguntas

Para determinar la cantidad adecuada a asegurar en el continente de tu vivienda, es fundamental calcular el valor de reconstrucción, no el valor de mercado. El valor de mercado refleja lo que podrías vender tu vivienda, incluyendo el terreno. En cambio, el valor de reconstrucción representa el coste de levantar tu hogar desde cero en caso de siniestro total. Por eso, nunca se incluye el valor del suelo, ya que en un siniestro el terreno no se destruye ni se pierde.

Los principales criterios a considerar son:

  • Metros cuadrados construidos: el tamaño total de la vivienda es el factor base. Incluye todas las estancias, anexos como trasteros o garajes, y zonas comunes si son de tu propiedad.

  • Calidad de los materiales: una vivienda con materiales de alta calidad (mármoles, maderas nobles, instalaciones premium) tendrá un coste de reconstrucción superior a una con acabados estándar.

  • Características constructivas: elementos como el tipo de estructura, número de plantas, presencia de piscina, jardín, sistema de calefacción o aire acondicionado centralizado incrementan el valor de reconstrucción.

  • Ubicación geográfica: el coste de construcción varía según la zona. Las grandes ciudades suelen tener costes más elevados que las zonas rurales.

Como referencia, hoy en día el coste medio de reconstrucción en España oscila entre 600 y 1.200 euros por metro cuadrado, aunque puede ser superior en viviendas de lujo o ubicaciones específicas. 

El contenido engloba todos las las pertenencias de tu hogar. Para calcular la cantidad adecuada, es recomendable realizar un inventario detallado de tus pertenencias, considerando:

  • Mobiliario: sofás, mesas, sillas, camas, armarios y todo el mobiliario de las distintas estancias. Se suma el valor de reposición actual, no lo que se pagó en el momento de la adquisición.

  • Electrodomésticos: frigorífico, lavadora, secadora, lavavajillas, horno, microondas, televisores, equipos de música y otros aparatos electrónicos.

  • Objetos personales: ropa, calzado, libros, juguetes, menaje de cocina, ropa de cama, toallas y demás enseres de uso diario.

  • Objetos de valor: Aquellos objetos de valor cuyo valor individual supere los 3.000 € deberán asegurarse mediante una cobertura opcional hasta los 10.000 €. Todos los objetos de valor que no superen este valor individual están incluidos en el capital de contenido.

  • Joyas: Las joyas que superen los 400 € de valor individual deberán asegurarse mediante una cobertura opcional hasta 10.000 €. Todas las joyas que no superen este valor individual están incluidas en el capital de contenido.

  • Mobiliario de jardín. Cobertura opcional hasta un 5% del mobiliario contratado.

  • Protección Jurídica: Cobertura opcional para segunda residencia.

Una forma sencilla de estimar el contenido es asignar entre 300 y 500 euros por metro cuadrado de vivienda como punto de partida, ajustando después según las circunstancias particulares. Es preferible hacer un inventario habitación por habitación para mayor precisión.

Además se recomienda guardar facturas, fotografías y documentación de los bienes de mayor valor, para facilitar cualquier reclamación futura.

Asegurar correctamente tanto el continente como el contenido en el seguro de hogar es esencial por varias razones:

  • Cobertura adecuada en caso de siniestro: si las cantidades aseguradas son insuficientes, la indemnización necesaria no cubrirá el montante total, por lo que el asegurado tendrá que asumir la diferencia.

  • Aplicación de la regla proporcional: en caso de infraseguro, se aplica esta regla, reduciendo la indemnización proporcionalmente a la diferencia entre el valor real y el valor asegurado.

  • Evitar costes innecesarios: un sobreseguro implica pagar primas más altas sin obtener mayor protección, ya que nunca se recibe más del valor real del bien dañado.

  • Tranquilidad y protección patrimonial: contar con las cantidades correctas garantiza que, ante cualquier imprevisto, será posible recuperar el nivel de vida sin comprometer la economía familiar.

  • Cumplimiento de requisitos hipotecarios: Si existe hipoteca, el banco suele exigir que el continente esté asegurado.

Revisar periódicamente las cantidades aseguradas (se recomienda hacerlo cada 2-3 años o tras reformas importantes) asegura que la póliza se mantenga ajustada a la realidad del hogar.

El infraseguro se produce cuando la cantidad asegurada es inferior al valor real del bien. Esto significa que el asegurado ha declarado un valor menor del que realmente tiene su continente o contenido.

La principal consecuencia del infraseguro es la aplicación de la regla proporcional: si hay un siniestro, la indemnización se reducirá proporcionalmente. Por ejemplo, si la vivienda vale 200.000 euros en reconstrucción pero solo se aseguró por 100.000 euros (50% del valor real), y sufre daños por valor de 40.000 euros, el asegurado solo recibirá 20.000 euros (el 50%).

El sobreseguro ocurre cuando la cantidad asegurada supera el valor real del bien. Aunque parezca que se está más protegido, esto no es así, ya que en caso de siniestro nunca se recibe más del valor real del daño. Por tanto se paga una prima más elevada de forma innecesaria y no se obtiene mayor indemnización en caso de siniestro, ya que el principio indemnizatorio impide enriquecerse con el seguro.