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Alopecia: principales causas y tratamientos

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Alopecia: principales causas y tratamientos - Adeslas Salud y Bienestar

En este artículo hablaremos sobre la alopecia, sus causas, los síntomas que la acompañan y las pruebas para su diagnóstico. También repasaremos los principales tratamientos para la alopecia y daremos algunas recomendaciones para una buena salud capilar.

La caída del cabello puede ser leve, debida a un simple debilitamiento, o llegar hasta la caída total. Las causas pueden ser muy variadas, incluyendo las genéticas o congénitas, autoinmunes, hormonales, infecciosas, tóxicas, nutricionales y autoprovocadas1.

¿Qué es la alopecia?2-4

El término alopecia hace referencia a la caída patológica o anormal del cabello. Puede afectar al cuero cabelludo exclusivamente, o también al resto de zonas donde hay pelo, incluyendo la barba, las axilas, los genitales, las cejas y las pestañas. Puede ser de carácter transitorio o permanente.

En la actualidad, se conocen más de cien tipos distintos de alopecia.

Tipos de alopecia y sus causas1-6

Existen dos grandes grupos de clasificación de la alopecia, las alopecias cicatriciales, en las que se produce la destrucción del folículo piloso y son, por tanto, irreversibles; y las alopecias no cicatriciales que pueden ser reversibles.

Dentro de las alopecias no cicatriciales se pueden diferenciar:

  • Alopecia androgénica o calvicie común: es el tipo de alopecia más habitual, tanto en hombres como en mujeres, constituyendo el 95 % de todos los casos. Afecta hasta el 45 % de los hombres y al 10 % de las mujeres, pudiendo aparecer a cualquier edad, incluso durante la adolescencia.
     

    • En los hombres, las zonas más afectadas incluyen la zona frontal y la parietal (parte superior y los laterales) de la cabeza, con una línea de implantación del cabello que se retrasa progresivamente (formando las típicas “entradas”), con la posterior afectación de la coronilla o vértex.
    • En las mujeres, la pérdida de cabello suele estar difuminada, sin la aparición de entradas. Sin embargo, las repercusiones psicosociales de la alopecia en mujeres suelen ser mucho más importantes que en los hombres, con una mayor afectación en su calidad de vida.
       

    Las causas de la alopecia androgénica incluyen factores genéticos y hormonales, junto con el envejecimiento. Los andrógenos u hormonas masculinas ejercen un efecto de disminución del tamaño de los folículos pilosos en los que existe una predisposición genética.

  • Alopecia areata: la caída del pelo forma parches de calvicie redondeados. En algunos casos, puede acarrear la caída de la totalidad del pelo. El cabello puede volver a crecer, aunque se suelen producir recaídas. Se considera una enfermedad autoinmune, en muchas ocasiones desencadenada por el estrés.
  • Alopecia traumática: se produce por traumatismos físicos y técnicas de peluquería agresivas. Existen casos autoprovocados por una patología denominada tricotilomanía, donde la persona se arranca y retuerce el pelo de forma compulsiva, que requiere un abordaje multidisciplinar en el que deben participar dermatólogos, psiquiatras y psicólogos.
  • Alopecia difusa o efluvio telógeno: tiene lugar tras un evento desencadenante como el parto, ciertas infecciones y enfermedades o situaciones de estrés. Determina una pérdida de pelo no localizada y reversible.

En cuanto a las alopecias cicatriciales, estas pueden producirse por infecciones, agentes fisicoquímicos, tumores o por enfermedades de la piel.

Por otro lado, algunos factores pueden contribuir a la caída del cabello, como una alimentación deficiente, especialmente aquella que determine una deficiencia nutricional de proteínas, hierro, zinc o biotina; enfermedades como la diabetes y el lupus, problemas de tiroides, infecciones, estrés y la utilización de determinados productos cosméticos.

La caída del cabello también puede deberse a los efectos adversos de algunos tratamientos médicos como la quimioterapia o la radiación y a determinados medicamentos como el litio o la heparina, entre otros.

Signos y síntomas de la alopecia1, 3

El cabello se cae de forma natural a un ritmo de 50-100 pelos diarios. Una caída mayor ya empieza a hacerse evidente en la ropa, los peines y los desagües. La pérdida también se hace evidente cuando no hay un reemplazamiento adecuado del cabello. Otros signos de una caída aumentada del pelo incluyen un cabello más fino, una raya del peinado más ancha, una línea de nacimiento del cabello retrasada o la aparición de calvas.

En cuanto a las diferentes manifestaciones de la caída del cabello en función de su causa, estas pueden ser:

  • En casos de efluvio telógeno o por efectos adversos de medicamentos, entre otros factores, la caída se suele presentar en toda la cabeza.
  • En infecciones por tiña o en casos de alopecia areata, la caída del cabello tiene lugar de forma concentrada en círculos o parches.
  • En la alopecia traumática, el área afectada depende del agente causante de la lesión.
  • Algunos tratamientos como la quimioterapia provocan una pérdida de pelo en todo el cuerpo que, una vez suspendido el tratamiento, por lo general vuelve a crecer.
  • En la calvicie de patrón masculino, se produce una pérdida gradual de pelo, en la que la línea de crecimiento del cabello retrocede primero en las sienes, seguida de una afectación de la coronilla.

Diagnóstico de la alopecia2

El diagnóstico de la alopecia debe comenzar con la historia clínica y una analítica que pueda detectar alguna alteración responsable de la caída del cabello.

En algunos casos, especialmente en alopecias cicatriciales inflamatorias, se puede realizar una biopsia del cuero cabelludo.

Tratamiento de la alopecia1, 2, 4

El tratamiento de la alopecia debe depender, en cada caso, de su causa específica:

  • En caso de efluvio telógeno, cuando se elimina el factor desencadenante el pelo suele volver a crecer de forma espontánea.
  • En el caso de alopecia por traumatismos o tratamientos de peluquería agresivos, eliminar esos agentes puede detener la caída del cabello.
  • La alopecia debida a problemas nutricionales o determinadas enfermedades suele corregirse con una alimentación saludable y el tratamiento de la patología causante.
  • En caso de alopecia areata se pueden utilizar corticoides e inmunoterapia.
  • En el caso de la alopecia androgénica, no hay un tratamiento que la cure de forma definitiva, si bien se dispone de terapias efectivas que pueden frenar su avance y mejorarla en algunos casos. En este sentido, existen dos fármacos que se han mostrado eficaces, el minoxidil de uso tópico y el finasteride por vía oral.
     

    Para la alopecia androgénica femenina se ha mostrado efectivo el acetato de ciproterona.
     

    Otras opciones de tratamiento para la alopecia androgénica o de patrón hereditario son:
     

    • Las inyecciones de plasma rico en plaquetas.
    • La terapia láser de baja intensidad.
    • El trasplante capilar.
    • La cirugía de reducción del cuero cabelludo.

Recomendaciones y cuidados para una buena salud capilar1, 3, 7

Además de su función estética, el cabello cumple una función de protección contra el frío, la radiación solar y los traumatismos. Aunque algunos tipos de alopecia son irreversibles, existen medidas sencillas que pueden contribuir a prevenir o reducir la caída del cabello. Entre ellas destacan:

  • Seguir una alimentación saludable: muchos nutrientes inciden directamente en la salud del cabello, especialmente las proteínas, el hierro, el zinc y la biotina (vitamina B7).
  • Evitar la aplicación excesiva de cosméticos y el uso frecuente de determinadas técnicas de peluquería: los tratamientos de belleza agresivos, algunas técnicas de peluquería que requieren aplicación de calor extremo y los productos de mala calidad pueden dañar el cabello.
  • Desconfiar de productos milagro: muchos se apoyan en una publicidad engañosa y pueden, incluso, agravar los problemas para el cabello.
  • Manejar y gestionar el estrés: las técnicas para manejar el estrés pueden contribuir a una buena salud capilar.
  • Revisar la medicación prescrita y, si es posible, buscar alternativas: evitar los medicamentos que pueden provocar la caída de cabello, siempre mediante la indicación del equipo sanitario responsable.
  • Mantener una correcta higiene capilar: lavar el pelo de forma regular con un champú adecuado y evitar compartir sombreros, gorros, peines o cepillos para prevenir infecciones fúngicas.
  • Evitar o limitar los tóxicos: el alcohol y el tabaco pueden afectar negativamente a la salud del cabello.
  • Consultar con el dermatólogo: ante cualquier síntoma de caída del cabello, duda sobre la salud capilar o impacto emocional es recomendable consultar con el especialista para poder establecer un diagnóstico adecuado, y si es necesario, un tratamiento específico.

En resumen, la alopecia es la caída anormal del cabello que, en algunos casos, puede ser reversible. Sus causas son diversas, pero la más habitual es la alopecia androgénica. Existen tratamientos que pueden ser efectivos y algunos hábitos contribuyen a mejorar la salud del cabello y a prevenir su caída. Ante cualquier duda se debe acudir al dermatólogo para poder establecer un diagnóstico adecuado.


 

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Referencias:

1 Hair loss. Harvard Health Publishing. Mayo, 2024.

2 Alopecia. Pérdida de pelo. Clínica Universidad de Navarra (CUN). Consultado en diciembre, 2025.

3 Caída del Cabello. Síntomas y causas. Mayo Clinic. Enero, 2024.

4 Hagamos un repaso a los tratamientos para la alopecia androgénica. Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Julio, 2020.

5 Recomendaciones sobre el manejo clínico de la alopecia androgénica: un documento de consenso del Grupo Español de Tricología de la Academia Española de Dermatología y Venereología. Actas Dermo-Sifiliográficas. Abril, 2024.

6 Alopecia con patrón femenino. Su importancia en medicina y cirugía estética. Medicina Estética. Junio, 2020.

7 Consejos para la prevención de la alopecia. Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC). Año 2010.

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