Share

Objetivo: longevidad saludable

Share

Objetivo: longevidad saludable - Espacio de Salud Adeslas

En este artículo hablaremos sobre el envejecimiento y la longevidad, los factores que los afectan y aquellos que pueden contribuir a conseguir una longevidad saludable. Finalmente, daremos unas recomendaciones para alcanzar la longevidad asociada a un buen estado de salud.

La longevidad es la cualidad de alcanzar una edad avanzada1, y aunque es deseable que cada vez haya más gente longeva, es preciso tener en cuenta que la edad es el principal factor de riesgo para desarrollar enfermedades crónicas, responsables de la mayor parte de la mortalidad y la discapacidad2.

Diversos factores, entre los que destacan los avances médicos, la salud pública y el desarrollo socioeconómico, han contribuido a que se produzca un aumento muy notable de la longevidad humana3. De este modo, en el año 2020 las personas mayores de 60 años superaron en cantidad a los niños menores de 5 años, y entre 2015 y 2050 los mayores de 60 años pasarán del 12 al 22 % de la población mundial4 (cerca de 2.100 millones de personas3).

En este contexto, el verdadero reto consiste en garantizar que los años que se añadan a la esperanza de vida se vivan con buena salud5. Vivir más tiempo es deseable, pero alcanzar una longevidad saludable con la mejora de la calidad de vida de las personas mayores para que puedan mantener su independencia y bienestar físico, mental y social3 es aún más importante5.

Envejecimiento y longevidad saludable2-4

Biológicamente hablando, el envejecimiento es la acumulación de una amplia variedad de daños moleculares y celulares a lo largo del tiempo, junto con el declive gradual de las capacidades físicas y mentales. Todo ello se asocia a un aumento del riesgo de enfermedad y mortalidad. Se trata de un proceso cuyos cambios no son lineales ni uniformes. Además, el envejecimiento suele ir asociado a otras situaciones vitales de cambio y transición, como la jubilación, el cambio de lugar de residencia o el fallecimiento de amigos y parejas.

El envejecimiento se relaciona con la aparición de diversas afecciones y patologías, entre las que destacan:

  • Pérdida auditiva.
  • Problemas oculares y de visión.
  • Dolor de espalda y cervicales.
  • Osteoartritis.
  • Diabetes tipo 2.
  • Enfermedades cardiovasculares.
  • Cáncer.
  • Depresión.
  • Patologías neurodegenerativas como el alzhéimer.

En ocasiones, las personas de mayor edad presentan estados de salud complejos con síndromes geriátricos, en los que aparecen dos o más afecciones crónicas, siendo precisa una mayor demanda de atención sanitaria y cuidados a largo plazo.

En cualquier caso, el envejecimiento no es sinónimo de enfermedad o discapacidad. Por el contrario, a pesar de los años, se debe fomentar el bienestar y la independencia funcional a lo largo de la vida. En este sentido, la longevidad saludable se puede definir como el estado en el que los años de buena salud se aproximan a la esperanza de vida biológica, con su preservación hasta edades avanzadas. Esto se traduce en un funcionamiento físico, cognitivo y social asociado al bienestar.

Factores relacionados con la longevidad saludable3, 5-7

La longevidad y el envejecimiento saludable son el resultado de una combinación de diferentes factores, entre los que destacan:

  • Los hábitos de vida: la mayor parte de la variación en los años de vida de las personas se debe a las conductas vinculadas con la salud, incluyendo, entre otras, la alimentación, la actividad física, el descanso y la interacción social.
  • La genética: los genes suponen un tercio de la probabilidad de llegar a edades avanzadas, según las investigaciones. Sin embargo, la influencia de la genética parece ser más relevante en las personas que llegan a edades muy avanzadas, por encima de los 95 años.
  • La calidad del entorno: tener acceso a aire limpio y espacios verdes, y vivir en comunidades accesibles y cohesionadas influye directamente en la salud cardiorrespiratoria y mental. En las zonas del mundo en las que se identifica una mayor longevidad, el patrón común incluye entornos que fomentan un estilo de vida activo y la conexión social.
  • El acceso a atención sanitaria y chequeos periódicos: la accesibilidad a servicios de atención médica preventiva, incluyendo revisiones periódicas para detectar enfermedades comunes en edades avanzadas como la diabetes, la hipertensión y las enfermedades cardiovasculares, son esenciales para su diagnóstico precoz y la prevención de complicaciones. Además, el seguimiento adecuado de las patologías crónicas y la adherencia terapéutica contribuyen a una vida más larga y con mejor calidad.

Recomendaciones para alcanzar una longevidad saludable2, 3, 5-7

La promoción del envejecimiento saludable se basa en la prevención, la intervención temprana y la promoción de estilos de vida saludables a lo largo de la vida.

Entre las recomendaciones para promover y potenciar una longevidad saludable se encuentran:

  • Seguir una alimentación saludable y variada: priorizar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, pescado y aceite de oliva, y reducir el de grasas saturadas se asocia con menor riesgo cardiovascular, mejor salud metabólica, menor deterioro cognitivo y disminución de la inflamación crónica. También es importante una ingesta adecuada de proteínas con el fin de prevenir la sarcopenia, con la pérdida de masa muscular y fuerza que lleva asociada; y de calcio y vitamina D para la prevención de osteoporosis y disminución de fracturas.
  • Mantener un peso saludable puede disminuir el riesgo para la salud en las personas mayores.
  • Fomentar la actividad física: una práctica regular puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades relacionadas con la edad y la discapacidad, ayuda a mantener la masa muscular, protege el sistema cardiovascular y favorece la independencia funcional. 
     
    • Un programa de actividad física para personas mayores debe incluir ejercicios de fuerza para fortalecer los músculos, ejercicios aeróbicos para mejorar la capacidad cardiopulmonar y actividades de equilibrio y flexibilidad para prevenir caídas.
  • Procurar un descanso adecuado: establecer una rutina de sueño sólida de 7 a 8 horas de calidad, manteniendo horarios regulares. Cuando no se descansa lo suficiente aumenta el riesgo de múltiples enfermedades y se acelera el envejecimiento celular, por medio de procesos como la inflamación, la alteración hormonal y la interferencia con los procesos de reparación.
  • Evitar o abandonar los hábitos tóxicos: como el consumo de alcohol y tabaco.
  • Cuidar la salud mental y emocional protege la salud y la calidad de vida, siendo un elemento esencial del envejecimiento saludable. Algunas acciones que se pueden llevar a cabo incluyen: 
     
    • Gestionar el estrés: el estrés crónico acelera el envejecimiento biológico, por lo que las técnicas de meditación, regulación emocional y relajación, así como la gestión optimizada del tiempo pueden ser beneficiosas.
    • Potenciar la vida social y el sentido de vida: los cambios y transiciones de esta etapa pueden aumentar el riesgo de que las personas mayores se vean socialmente aisladas o se sientan solas. Cultivar la red social, participar en la comunidad y mantenerse en contacto con familiares y amigos contribuye a reducir el estrés, fortalecer la salud cognitiva, incrementar la resiliencia emocional y dar sentido a la vida.
    • Posicionar la actitud positiva por encima de la edad: la longevidad saludable requiere de aprendizaje y crecimiento, con relaciones diversas e intergeneracionales, así como una ocupación y trabajo productivo y gratificante. La edad no debe ser un impedimento para desempeñar puestos relevantes en la comunidad.
  • Optar, en la medida de lo posible, por entornos saludables: limitar la exposición a la contaminación, desplazarse a pie, etc.
  • Vigilar proactivamente la salud: acudir a las citas sanitarias programadas y realizar revisiones de forma regular.

En definitiva, la longevidad saludable es la cualidad de alcanzar una edad avanzada acompañada de buena salud, bienestar y calidad de vida. Para ello, además de la genética, se deben tener en cuenta, principalmente, factores relacionados con los hábitos de vida, como la alimentación, la actividad física y el descanso, y cuidar la salud mental gestionando el estrés y fomentando una vida social enriquecedora.



 

Además, si eres asegurado de Adeslas, recuerda que tienes disponible nuestro Servicio de Consultas Digitales 24 h: Medicina General, donde podrás obtener más información.




 

Referencias:

1 Longevidad. Diccionario de la lengua española. Real Academia Española. Consultado en abril, 2026.

2 Global Roadmap for a Healthy Longevity. National Academy of Medicine. Año 2022.

3 Aging, longevity, and healthy aging: the public health approach. Aging Clinical and Experimental Research. Abril, 2025.

4 Envejecimiento y salud. Organización Mundial de la Salud (OMS). Octubre, 2025.

5 Vivir más y mejor: ¿qué dice la ciencia sobre la longevidad? Clínic Barcelona. Diciembre, 2025.

6 ¿Cómo puede alargar su vida? National Institutes of Health. Junio, 2016.

7 ¿Qué sabemos sobre cómo envejecer saludablemente? National Institute on Aging. Septiembre, 2023.

Te puede interesar

Contenidos relacionados

Logotipo