Enfermedades autoinmunes en mujeres: qué son y por qué son más frecuentes
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El siniestro es uno de los conceptos más importantes en el mundo asegurador, ya que determina cuándo y cómo tu compañía de seguros debe responder ante una situación adversa.
En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los siniestros, desde su definición hasta los diferentes tipos que existen y cómo proceder cuando te enfrentas a uno.
Entender qué es un siniestro te permitirá gestionar mejor tus seguros y saber exactamente cuándo puedes activar las coberturas contratadas, ya sea en tu seguro de salud, seguro de coche o cualquier otra modalidad.
Un siniestro en seguros se define como la materialización del riesgo cubierto por la póliza, es decir, la ocurrencia del evento específico que está contemplado en el contrato de seguro y que genera la obligación de la aseguradora de indemnizar al asegurado según las condiciones establecidas.
Para que un evento se considere siniestro, debe cumplir varios requisitos fundamentales:
El siniestro activa el mecanismo de protección del seguro, obligando a la compañía aseguradora a evaluar los daños y proceder, en su caso, al pago de la indemnización correspondiente. Esta indemnización puede consistir en una reparación, reposición o compensación económica, dependiendo de las condiciones específicas de cada póliza.
Los siniestros pueden clasificarse según diferentes criterios, lo que nos permite comprender mejor su naturaleza y las implicaciones que tienen para el asegurado y la compañía aseguradora.
Cada modalidad de seguro contempla unos siniestros característicos según los riesgos que cubre:
Atendiendo al alcance de los daños producidos, los siniestros se clasifican en:
La correcta gestión de un siniestro es clave para obtener una indemnización justa y en el menor tiempo posible. Por ello, es importante conocer bien las coberturas de tu póliza y seguir el procedimiento establecido por la aseguradora, en este caso SegurCaixa Adeslas.
Cuando tenemos un siniestro en el hogar o con el coche, el papel de un perito de seguros es fundamental: evalúa los daños, elabora el informe pericial y facilita el proceso de indemnización para que recibas la compensación correspondiente según tu póliza, tanto para el seguro de hogar como para el seguro de coche.
El informe pericial es un documento elaborado por el perito después de analizar el siniestro. Sirve como prueba objetiva y técnica en el proceso de resolución del siniestro o en un proceso judicial, si fuera necesario. Su utilidad principal es:
El perito en seguros es un profesional cualificado que se encarga de realizar la valoración del daño producido en un siniestro, intermediando de forma neutral entre el cliente y la compañía aseguradora.
Su objetivo es determinar la indemnización más justa para todas las partes y puede realizar su labor en diferentes campos, existiendo peritos especializados en diferentes áreas:
Algunas de sus funciones principales son:
El perito actúa en diferentes situaciones, las más habituales son las siguientes:
El perito visita el lugar del siniestro para examinar personalmente los daños. Su experiencia le permite identificar todos los desperfectos, incluso aquellos que podrían pasar desapercibidos.
Calcula de forma objetiva el coste de reparación o reposición, utilizando precios de mercado actualizados y su conocimiento técnico especializado.
Elabora un documento completo, el informe pericial, que incluye:
Es un documento clave para valorar el siniestro y determinar si corresponde una indemnización y en qué cuantía. Es fundamental para tomar decisiones informadas.
Tanto la compañía aseguradora como el asegurado tienen derecho a acceder al informe. Además, puede ser presentado en caso de procedimiento judicial.
Generalmente, la aseguradora paga al perito cuando éste es designado por ella. Si se recurre a un perito de parte, será el asegurado quien deba asumir el coste.
Los peritos judiciales inscritos en los juzgados, que posean el título oficial correspondiente y estén cualificados para emitir pruebas periciales en procedimientos judiciales.
Dependiendo de la especialidad, se necesita formación en arquitectura, medicina, informática, ingeniería, etc., además de cursos específicos en peritación y estar registrado como perito profesional.
Tienes derecho a ver el informe del perito de tu seguro. Si no estás de acuerdo con su contenido, puedes:
Designar un perito de parte, según la Ley de Contrato de Seguro.
Acudir a un tercer perito que actúe como árbitro.
Reclamar judicialmente mediante un procedimiento civil o penal si fuera necesario.
Cuando decides contratar un seguro, es fundamental entender qué son las coberturas y cómo funcionan. Se trata de una parte esencial de cualquier póliza, ya que determinan exactamente qué riesgos, daños o situaciones estarán protegidos en caso de siniestro. Conocer en detalle las coberturas de tu seguro te permitirá elegir la protección más adecuada para cubrir tus necesidades específicas.
Cada tipo de seguro incluye coberturas específicas diseñadas para proteger diferentes aspectos de tu vida y patrimonio. A continuación, te explicamos las principales coberturas de los seguros más comunes.
El seguro de salud está diseñado para cubrir los gastos médicos y sanitarios de los asegurados. Las coberturas variarán en función del tipo de seguro, ya que no existe un único producto. Las coberturas más demandadas incluyen:
Segunda opinión médica
El seguro de hogar protege tu vivienda y su contenido frente a diversos riesgos. Sus coberturas fundamentales son:
El seguro de coche es el destinado a proteger tanto al vehículo como a sus ocupantes y a terceros. Las coberturas también dependen del producto contratado, siendo las más habituales son las siguientes:
El seguro de decesos cubre los gastos relacionados con el fallecimiento del asegurado. Sus coberturas principales son:
El seguro de mascotas cubre la responsabilidad civil por daños que será obligatoria según la Ley de Bienestar Animal, y en su modalidad más completa protege también la salud de tu animal de compañía. Entre las coberturas más habituales se incluyen:
El seguro de viaje te protege durante tus desplazamientos fuera de tu lugar de residencia habitual. Sus coberturas también dependen de la modalidad escogida, pero las más habituales son:
A la hora de contratar un seguro, es importante entender que cuantas más coberturas incluyas, mayor será tu nivel de protección. Todos los seguros cuentan con coberturas básicas o fijas que vienen incluidas de serie en la póliza, pero también existe la posibilidad de añadir coberturas adicionales para ampliar la protección según tus necesidades específicas.
Para decidir qué coberturas adicionales contratar, es recomendable evaluar tu situación personal, el valor de los bienes a proteger y tu capacidad económica. En caso de siniestro, contar con las coberturas adecuadas te permitirá hacer frente a los daños causados sin que esto suponga un grave perjuicio económico.
Recuerda que siempre puedes consultar con un gestor de seguros de SegurCaixa Adeslas para que te ayude a elegir las coberturas más convenientes según tu perfil y circunstancias particulares.
Aunque ambos conceptos son fundamentales en cualquier contrato de seguro, representan momentos completamente opuestos en la vida de una póliza:
La fecha de efecto es el momento exacto en el que entra en vigor tu póliza de seguros y comienza la cobertura contratada. A partir de esta fecha, la aseguradora asume la responsabilidad de cubrir los riesgos especificados en el contrato, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Es importante distinguir entre el efecto de la póliza y la emisión de la póliza. Mientras que la fecha de emisión es cuando se genera físicamente el documento contractual, el efecto del seguro marca el inicio real de la protección.
En el procedimiento habitual de contratación, ambas fechas suelen coincidir, pero en algunos casos pueden ser diferentes debido a diversos factores como el efecto diferido o condiciones específicas del contrato.
La fecha de efecto puede establecerse de forma inmediata tras la firma del contrato o programarse para una fecha futura específica. En tipos de seguros como losseguros de salud, es habitual que los asegurados tengan que pasar un cuestionario de salud entonces, la fecha efecto tendrá que esperar a la resolución de la valoración del cuestionario. No confundir con el periodo de carencia, que aplica para algunos servicios contratados.
Conocer con precisión la fecha de efecto de tu seguro tiene implicaciones importantes para tu protección y tranquilidad:
No necesariamente. Aunque lo más habitual es que la fecha de efecto coincida con la fecha de pago de la primera prima, esto puede variar según el tipo de seguro y las condiciones específicas del contrato. Algunos seguros pueden tener efecto diferido, donde la cobertura comienza en una fecha posterior al pago, mientras que otros pueden permitir el pago fraccionado sin afectar la fecha de inicio de la protección. Es importante revisar las condiciones particulares de tu póliza para conocer exactamente cuándo entra en vigor tu seguro.
Una vez que el contrato de seguro está firmado y la póliza está en vigor, modificar la fecha de efecto es un proceso complejo. En algunos casos excepcionales, como errores administrativos o circunstancias especiales, puede ser posible realizar ajustes, pero esto generalmente requiere la emisión de una nueva póliza o un suplemento contractual. Por ello, es fundamental revisar cuidadosamente la fecha de efecto antes de firmar el contrato para asegurarte de que no hay errores.
Si ocurre un siniestro antes de la fecha de efecto, la aseguradora no tiene obligación de cubrir los daños, independientemente de que ya hayas pagado la prima o firmado el contrato. Este es uno de los aspectos más importantes de la fecha de efecto: marca el momento exacto desde el cual tienes derecho a la protección contratada. Por esta razón, al cambiar de aseguradora o contratar un nuevo seguro, es crucial coordinar las fechas para evitar periodos sin cobertura que podrían dejarte expuesto a riesgos sin protección.