Diferencia entre valor real y valor de reposición a nuevo en un siniestro con daños

Diferencia entre valor real y valor de reposición a nuevo en un siniestro con daños

Cuando contratas un seguro, uno de los aspectos más importantes, que determina cuánto recibirás en caso de daños, es el criterio de valoración de los bienes materiales dañados. Existen dos conceptos fundamentales: el valor de reposición a nuevo y el valor real.

La diferencia entre ambos puede suponer recibir una indemnización que te permita reponer completamente el bien dañado por uno nuevo, o recibir únicamente el valor considerando su antigüedad y desgaste. Comprender esta distinción es esencial para saber qué protección te ofrece tu póliza de seguro y evitar posibles sorpresas.

A continuación te explicamos qué es el valor real, qué significa el valor de reposición a nuevo, cuándo se aplica cada uno, y cómo esta diferencia puede afectar significativamente a la indemnización por siniestro que recibas.

¿Qué es el valor real?

El valor real, también conocido como valor venal o valor de mercado, es el importe que tendría el bien asegurado en el mercado justo antes de que ocurra el siniestro, considerando su estado de conservación, antigüedad, desgaste y depreciación acumulada.

Para determinarlo, se consideran: la antigüedad desde su adquisición, el estado de conservación, la vida útil estimada, la depreciación anual y la vida restante, y el precio en el mercado de segunda mano. Esta metodología está contemplada en el artículo 26 de la Ley de Contrato de Seguro.

El valor real se aplica por defecto en la mayoría de pólizas estándar cuando no se ha contratado específicamente cobertura de valor de reposición a nuevo. Es habitual en:

  • Seguros básicos donde la prima es más reducida
  • Bienes con varios años de antigüedad
  • Cuando la póliza no incluye expresamente cobertura a valor de nuevo
  • Objetos que han superado un porcentaje de su vida útil (normalmente el 50%)

Imagina que contrataste un seguro de hogar y tu televisor de 1.500 euros, adquirido hace seis años, resulta dañado en un incendio.

Si tu póliza indemniza a valor real:

  • Valor de compra original: 1.500 €
  • Antigüedad: 6 años
  • Vida útil estimada: 10 años
  • Depreciación: 60%
  • Valor real: 600 €

La indemnización se calculará en 600 euros, lo que valdría tu televisor en el mercado de segunda mano. Con esta cantidad, probablemente no podrás comprar un televisor nuevo equivalente.

¿Qué es el valor de reposición a nuevo?

El valor de reposición a nuevo, también conocido como valor a nuevo o valor a nuevo en seguros, es el criterio de indemnización que permite recibir el importe necesario para adquirir un bien nuevo equivalente al siniestrado, sin aplicar depreciación por antigüedad o uso.

El concepto de valor de reposición se basa en compensar al asegurado con la cantidad necesaria para reponer completamente el bien dañado por uno nuevo de características similares. La reposición es el coste actual en el mercado de un producto nuevo equivalente.

Características principales del seguro a valor de nuevo:

  • Indemnización según precio de mercado actual de un bien nuevo equivalente
  • No se aplica depreciación
  • Puede tener límites temporales 
  • Condiciones específicas según el tipo de objeto y el destino de la vivienda (principal o secundaria).

El valor a nuevo en seguros se aplica únicamente cuando ha sido contratado expresamente. Normalmente en:

  • Seguros de hogar con cobertura premium que incluyen esta garantía
  • Bienes cuya antigüedad no supera el límite establecido (entre 5-10 años)
  • Cuando el bien estaba en correcto estado antes del siniestro

Volviendo al ejemplo del televisor, con cobertura de valor de reposición a nuevo su valor sería:

  • Valor de compra original hace 6 años: 1.500 €
  • Valor actual de modelo nuevo equivalente: 1.400 €
  • Depreciación aplicada: 0%

En caso de siniestro, recibirías 1.400 euros, el coste de reemplazar tu televisor por uno nuevo. La diferencia es notable: con valor real recibirías 600 euros, en cambio con valor a nuevo recibes 1.400 euros.

¿Cuándo se aplica cada valor en un siniestro?

La aplicación del valor real o del valor de reposición a nuevo depende de las condiciones contractuales, características del bien y límites establecidos por la aseguradora.

El valor real se aplica de forma predeterminada cuando:

  • Pólizas sencillas con primas económicas
  • Bienes con antigüedad elevada que superan límites (5-10 años según se establecen en la póliza)
  • Falta de cobertura específica de valor de reposición a nuevo
  • Estado deficiente del bien por falta de mantenimiento

El valor de reposición a nuevo, para que se aplique debe cumplirse lo siguiente:

  • Contratación expresa: debe figurar en las condiciones particulares de tu póliza.
  • Límites de antigüedad: según el tipo de bien y el uso de la vivienda (por ejemplo, para ropa de ajuar en viviendas secundarias el límite suele ser de 5 años).
  • Correcto estado: el bien debe ser funcional y no estar ya dañado antes del siniestro.
  • Reposición efectiva: la indemnización se orienta a la sustitución real del objeto por uno nuevo de características similares.

Bienes excluidos del valor a nuevo (se pagarán a valor real):

  • Ropa y aparatos de imagen y sonido en viviendas secundarias con más de 5 años de antigüedad (o 2 años para ropa de vestir).
  • Moldes, clichés, diseños y mercancías.
  • Objetos inútiles, inservibles o que no funcionen.
  • Objetos de valor especial: Joyas, alhajas, piedras preciosas, obras de arte y colecciones (estos bienes no se deprecian por uso, por lo que tienen un tratamiento distinto).

Para acceder a valor a nuevo seguros necesitas:

  • Declarar correctamente valores y antigüedad para calcular el valor de reposición.
  • Actualizar regularmente la póliza.
  • Mantener documentación (facturas, fechas de adquisición).

Consecuencias para el asegurado

La diferencia entre ambas modalidades tiene implicaciones económicas significativas.

Si se aplica valor real

  • Brecha económica. La indemnización será insuficiente para adquirir un bien nuevo equivalente. Deberás aportar la diferencia entre el valor depreciado y el coste de reemplazar el bien nuevo.
  • Pérdida de poder adquisitivo. Con bienes de varios años, el valor real puede representar apenas el 30-40% del coste de reposición, obligándote a hacer una aportación adicional o a conformarte con alternativas de menor calidad.
  • Opciones limitadas. Solo podrás adquirir un bien de segunda mano similar, producto nuevo de gama inferior, o aportar cantidad adicional significativa.
  • Impacto en el nivel de vida. En siniestros múltiples, la aplicación del valor real puede suponer una degradación importante en tu calidad de vida.

Por ejemplo, si hay un incendio una familia a valor real podría recibir 15.000€ por el mobiliario cuando reponerlo nuevo costaría 40.000€, viéndose obligados a buscar financiación adicional.

Si se aplica reposición a nuevo

  • Reposición completa. Recibes indemnización que permite adquirir un bien nuevo equivalente sin aportar dinero adicional.
  • Protección económica real. El seguro cumple su función esencial de devolverte a tu situación anterior sin pérdida patrimonial.
  • Tranquilidad. Sabes que cualquier bien cubierto por la póliza será completamente repuesto.
  • Mejora tecnológica. Los bienes nuevos suelen incorporar mejoras tecnológicas y mayor eficiencia.
  • Mantenimiento del nivel de vida. Especialmente importante en siniestros totales.

La misma familia con un seguro de hogar que incluye valor de reposición a nuevo recibiría los 40.000€ necesarios para reponer completamente su mobiliario.

Preguntas frecuentes

La respuesta a todas tus preguntas

Sí, pero debes hacerlo al contratar o renovar tu póliza de seguro, no después de que ocurra el siniestro. Una vez ocurrido un siniestro, no puedes cambiar retroactivamente el criterio. Si tienes un seguro a valor real y quieres mayor protección, puedes modificar la póliza en la próxima renovación.

Las compañías de seguros consideramos:

  • Antigüedad: Tiempo desde fabricación o compra, factor principal de depreciación (por ejemplo 10% anual y la vida útil estimada).

  • Vida útil estimada: Cada bien tiene una vida útil (frigorífico 12-15 años, portátil 4-5 años).

  • Estado de conservación: Mantenimiento y cuidado del bien.

  • Desgaste por uso: Grado de utilización (por ejemplo el kilometraje en vehículos).

  • Obsolescencia tecnológica: Especialmente en equipos electrónicos.

  • Precio en mercado de segunda mano: Consultan plataformas de compraventa y tasaciones.

  • Costes de reparación: Si reparar es más caro que el valor real, se considera pérdida total.

  • Marca y calidad: Productos premium mantienen mejor su valor.

Estos factores se combinan según la Ley de Contrato de Seguro.

No, su disponibilidad depende del tipo de seguro, su modalidad, las características del bien y la antigüedad de este.

Si tu póliza actual solo ofrece valor real pero deseas valor de reposición a nuevo, puedes modificar tu póliza actual, preguntar por coberturas adicionales, o esperar a la renovación para renegociar las condiciones.

Podcast

Problemas de visión en la mujer. Con Javier Hurtado

La salud visual femenina tiene particularidades que van mucho más allá de llevar gafas o no. Los cambios hormonales, la edad o incluso el estilo de vida influyen en cómo vemos el mundo, y muchas mujeres no acuden al oftalmólogo con la frecuencia adecuada.

Esther Gómez conversa en Sin Cita Previa: Salud en la Mujer con Javier Hurtado, oftalmólogo, sobre los problemas de visión más frecuentes en la mujer: miopía, astigmatismo, glaucoma y degeneración ocular. Descubrirás cómo el embarazo puede modificar temporalmente la miopía y por qué no se recomienda operar durante la gestación o la lactancia.

También exploraremos el impacto de la menopausia en el lagrimal y la aparición del ojo seco, qué dice la evidencia científica sobre las pantallas y las gafas de filtro azul, y cómo el deporte puede reducir hasta un 70% el envejecimiento de la retina. Hablamos además de las urgencias oculares que requieren atención inmediata y de los nutrientes clave para cuidar la visión.

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¿Qué es la regla proporcional y la de equidad en seguros?

¿Qué es la regla proporcional y la de equidad en seguros?

Cuando contratas un seguro, es fundamental declarar correctamente el valor de los bienes asegurados y todas las circunstancias relevantes del riesgo. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando existe una discrepancia entre lo declarado y la realidad? Aquí es donde entran en juego dos mecanismos legales fundamentales: la regla proporcional en seguros y la regla de equidad en seguros.

Ambas reglas están contempladas en la normativa española de seguros y tienen un impacto directo en la indemnización que recibirás en caso de siniestro

Comprender estas reglas es esencial. En este artículo te explicamos en detalle qué son, cuándo se aplican, cómo funcionan y por qué es tan importante declarar correctamente los valores en tu contrato de seguro.

¿Qué es la regla proporcional?

La regla proporcional en seguros es un mecanismo legal que reduce proporcionalmente la indemnización cuando el valor asegurado es inferior al valor real del objeto asegurado. Esta regla está regulada en el artículo 12 de la Ley 50/1989 de Contrato de Seguro y tiene como objetivo garantizar el equilibrio entre la prima pagada y el riesgo real cubierto.

La regla proporcional se aplica cuando se dan estas circunstancias:

  1. El tomador del seguro ha declarado un valor del bien asegurado inferior al valor real que este tiene en el momento del siniestro.
  2. Esta infravaloración no ha sido intencionada ni constituye un acto de mala fe por parte del asegurado.
  3. En caso de siniestro, la aseguradora detecta que existe esta diferencia entre el valor declarado y el valor real.

En los seguros de Hogar de SegurCaixa Adeslas, existen dos casos donde no se aplica infraseguro cuando las sumas aseguradas son menores a los bienes asegurados:

  • Cuando se han asegurado los capitales que se recomiendan desde la compañía, aunque sean menores a la realidad de los bienes.

  • Cuando esta diferencia es inferior al 15%.

  • Cuando el siniestro tiene un coste menor al que se indican en las condiciones particulares para la no aplicación: 4500€ en SegurCaixa Hogar Completo, SegurCaixa Hogar Premium y MyBox Hogar, o 2.500€ en SegurCaixa Hogar

Fórmula matemática

Para calcular la indemnización cuando se aplica la regla proporcional, las aseguradoras utilizan la siguiente fórmula matemática:

Indemnización = (Suma asegurada / Valor real del bien) × Importe del daño

Esta fórmula significa que la indemnización será reducida proporcionalmente en la misma proporción que existe entre el valor declarado y el valor real del bien.

Ejemplo práctico

Imaginemos que tienes un seguro de hogar y has asegurado el contenido de tu vivienda por 30.000 euros. Sin embargo, al producirse un incendio, la aseguradora comprueba que el valor real del objeto asegurado (el contenido completo de la vivienda) asciende realmente a 60.000 euros.

Si el siniestro ha causado daños por valor de 20.000 euros, la indemnización se calcularía así:

  • Valor asegurado: 30.000 €
  • Valor real: 60.000 €
  • Daños reales: 20.000 €
  • Indemnización = (30.000 / 60.000) × 20.000 = 10.000 €

Como puedes ver, aunque los daños reales son de 20.000 euros, solo recibirás 10.000 euros de indemnización porque la suma asegurada representa únicamente el 50% del valor real. La indemnización ha sido reducida proporcionalmente en la misma proporción.

Existe otro concepto que es la compensación de capitales: En caso de sobreseguro en uno de los conceptos, éste puede compensar por el mismo valor de prima “excedente” el otro capital si tiene infraseguro.

Este mismo principio se aplica también en un seguro de coche, donde declarar un valor incorrecto del vehículo puede resultar en una indemnización proporcionalmente menor en caso de siniestro total.

¿Qué es la regla de equidad?

La regla de equidad en seguros es un principio que ajusta la indemnización cuando se descubre que la prima pagada no refleja exactamente el riesgo real, debido a información incompleta o cambios no declarados en el cuestionario o la simulación del seguro.

Se aplica, por ejemplo, si:

  • La vivienda tiene materiales o construcción especiales no declarados (por ejemplo, madera).
     
  • Los metros cuadrados asegurados son inferiores a los reales.
     
  • Existen otras condiciones de riesgo no reflejadas correctamente en la declaración inicial.
     

En estos casos, la aseguradora reduce proporcionalmente la indemnización para compensar la diferencia entre la prima pagada y la prima que correspondería según el riesgo real, garantizando que la cobertura y el pago sean proporcionales al riesgo asumido.

 

Ejemplo práctico

Imagina que aseguras tu vivienda indicando 120 m² y construcción estándar, pero la aseguradora descubre que en realidad son 150 m² y parte de la vivienda está construida en madera. La prima que pagaste era menor a la que correspondería por el riesgo real.

Si los daños ascienden a 50.000 €, la aseguradora aplicará la regla de equidad y ajustará la indemnización de manera proporcional a la diferencia de riesgo. Esto permite:

  • Evitar penalizaciones excesivas por errores no intencionados.
     
  • Garantizar que la indemnización refleje el riesgo real asumido.

 

Comparativa: proporcional vs equidad

Aunque ambas reglas están relacionadas con la correcta valoración de los bienes asegurados, existen diferencias fundamentales entre la regla proporcional en seguros y la regla de equidad en seguros. Comprender estas diferencias es esencial para entender cómo funcionará tu póliza en caso de siniestro.

  • Umbral de aplicación: La diferencia más importante radica en el porcentaje de infravaloración. La regla de equidad en seguros se aplica cuando la diferencia entre el valor asegurado y el valor real no supera el 10% (o el porcentaje establecido en las condiciones reales de la póliza). Por encima de este umbral, se aplica la regla proporcional automáticamente.
  • Efecto sobre la indemnización: Con la regla de equidad, el asegurado recibe la indemnización completa por los daños sufridos, sin ningún tipo de reducción, siempre que no supere la suma asegurada. En cambio, cuando se aplica la regla proporcional, la indemnización es reducida proporcionalmente según la fórmula matemática mencionada anteriormente, lo que puede suponer una pérdida económica significativa para el asegurado.
  • Protección del asegurado: La regla de equidad actúa como un mecanismo de protección para asegurados de buena fe que han cometido pequeños errores de valoración o cuyos bienes han experimentado ligeras variaciones de valor. La regla proporcional, en cambio, es una consecuencia directa de infravaloraciones más significativas, aplicando un ajuste matemático estricto.

¿Cuándo se usa cada regla?

La elección entre una regla u otra no depende del asegurado ni de la aseguradora, sino de criterios objetivos establecidos en la Ley 50/1989 de Contrato de Seguro:

  • Regla de equidad: Se utiliza automáticamente cuando la infravaloración es menor al 10%, no hay acto de mala fe y el asegurado ha cumplido con su deber de buena fe al contratar una póliza.
  • Regla proporcional: Se aplica cuando la infravaloración supera el 10% del valor real del bien, siempre que no exista mala fe. Si hay agravación del riesgo o mala fe intencionada, las consecuencias pueden ser aún más graves, pudiendo incluso la aseguradora negarse a pagar la indemnización.

En ambos casos, el valor real del objeto se determina en el momento del siniestro, no cuando se contrató la póliza. Esto significa que los asegurados deben actualizar regularmente las sumas aseguradas para reflejar la realidad del mercado y las condiciones reales de sus bienes.

Aunque la ley establece estos mecanismos, el artículo 12 especifica que las partes de común acuerdo podrán excluir o modificar la aplicación de estas reglas. Sin embargo, en la práctica, los contratos estándar para particulares mantienen estos criterios legales sin modificaciones significativas.

Tanto en un seguro de hogar como en un seguro de coche, estas reglas funcionan de la misma manera. La clave está siempre en la proporción entre el valor declarado y el real, independientemente del tipo de bien asegurado.

 

Importancia de estas reglas para el asegurado

Comprender la regla proporcional en seguros y la regla de equidad en seguros es fundamental por múltiples razones que afectan directamente a tu protección financiera:

  • Evita pérdidas económicas inesperadas. Conocer estas reglas te permite entender que una infravaloración significativa puede resultar en una indemnización muy inferior a los daños reales sufridos. 
  • Fomenta declaraciones precisas y actualizadas. Saber que existe la regla proporcional incentiva a los asegurados a declarar valores realistas y a revisar periódicamente las sumas aseguradas. 
  • Protege al asegurado de buena fe. La regla de equidad en seguros reconoce que pequeños errores o variaciones menores en la valoración son normales y no deben penalizar gravemente a quien ha actuado honestamente. 
  • Garantiza el equilibrio contractual. Estas reglas aseguran que exista proporcionalidad entre la prima pagada y el riesgo cubierto. Si pagas una prima calculada sobre 30.000 euros pero el riesgo real es de 60.000 euros, no es justo esperar cobertura completa. 
  • Previene el fraude y la mala fe. Al establecer consecuencias claras para las infravaloraciones significativas, estas reglas disuaden comportamientos fraudulentos donde se intentaría pagar primas más bajas declarando valores incorrectamente bajos. 
  • Facilita la resolución de conflictos. Tener criterios objetivos y matemáticos establecidos en la ley (como la fórmula matemática de la regla proporcional) reduce las disputas entre asegurados y aseguradoras en caso de siniestro
  • Permite tomar decisiones informadas: Conocer estas reglas te ayuda a evaluar si las sumas aseguradas en tu póliza son adecuadas y si necesitas ajustarlas.
  • Minimiza sorpresas desagradables: Muchos asegurados descubren la existencia de estas reglas solo cuando sufren un siniestro y reciben una indemnización menor de la esperada. Conocerlas previamente te permite actuar de manera preventiva, ajustando las sumas aseguradas. 

 

Preguntas frecuentes

El subaseguro es la situación que se produce cuando el valor asegurado es inferior al valor real del bien en el momento del siniestro. Es precisamente esta circunstancia la que activa la aplicación de la regla proporcional en seguros o la regla de equidad en seguros, según el grado de infravaloración.

El subaseguro puede producirse por diversos motivos: una valoración inicial incorrecta al contratar una póliza, no actualizar las sumas aseguradas a lo largo del tiempo, mejoras realizadas en la propiedad que aumentaron su valor, inflación que incrementó el coste de reposición, o simplemente desconocimiento del verdadero valor de mercado de los bienes.

Para evitar el subaseguro, es fundamental realizar valoraciones realistas y profesionales de tus bienes, revisar anualmente las sumas aseguradas y actualizarlas según sea necesario, considerar todos los elementos que componen el valor total (en viviendas: estructura, instalaciones, contenidos, mejoras), y consultar con profesionales o tasadores cuando tengas dudas sobre el valor real. 

No, la regla proporcional no se aplica en todos los casos de infravaloración. Existen varios escenarios donde no se aplicará:

  • Cuando aplica la regla de equidad.

  • Cuando las partes la excluyen: según el artículo 12 de la Ley 50/1989 de Contrato de Seguro, las partes de común acuerdo podrán excluir la aplicación de esta regla en el contrato. 

  • Seguros de valor convenido: en algunos seguros, particularmente de vehículos antiguos o obras de arte, las partes acuerdan un "valor convenido" desde el inicio. En estos casos, ese valor acordado es el que se indemnizará sin aplicar regla proporcional, independientemente del valor real de mercado en el momento del siniestro.

  • Cuando hay mala fe.

  • Siniestros parciales menores. En algunos contratos, para siniestros de muy pequeña cuantía, las aseguradoras pueden optar por no aplicar la regla proporcional por motivos prácticos y de relación con el cliente, aunque técnicamente podrían hacerlo.

Sí, existen varias estrategias para evitar que se aplique la regla proporcional en tu contrato de seguro:

  • Declarar valores correctos y realistas: La forma más efectiva de evitar la regla proporcional es asegurar tus bienes por su valor real

  • Actualizar regularmente las sumas aseguradas: Revisa anualmente tu póliza y actualiza las sumas aseguradas para reflejar cambios en el valor de los bienes. 

  • Contratar seguros con valor de reposición: Algunos seguros, especialmente de hogar, ofrecen la modalidad de "valor de reposición a nuevo", donde la aseguradora se compromete a reponer el bien por uno equivalente nuevo, independientemente de la antigüedad o depreciación. 

  • Negociar cláusulas especiales: En pólizas de alto valor o seguros empresariales, puedes negociar con la aseguradora la inclusión de cláusulas que excluyan o limiten la aplicación de la regla proporcional. 

  • Contratar seguros a valor convenido: Para ciertos bienes como vehículos clásicos, obras de arte o joyas, considera contratar seguros donde se acuerde previamente el valor del bien. En estos casos, ese valor acordado es el que se indemnizará sin discusión sobre el valor real ni aplicación de regla proporcional.

  • Mantenerse dentro del margen de equidad: Asegúrate de que tus valoraciones sean lo suficientemente precisas para que cualquier pequeña desviación con el valor real se mantenga dentro del margen del 10%, activando así la regla de equidad en seguros en lugar de la proporcional.

  • Documentar el valor de los bienes: Mantén facturas, tasaciones, fotografías y documentación que respalde el valor declarado. Esto demuestra tu buena fe y puede ayudar a negociar con la aseguradora en caso de siniestro, especialmente si hay discrepancias sobre el valor real del bien.

Qué son los seguros multirriesgo, qué tipos hay y qué cubren

Qué son los seguros multirriesgo, qué tipos hay y qué cubren

Cuando pensamos en proteger nuestro hogar, negocio o comunidad, lo más práctico y económico suele ser optar por un seguro multirriesgo. Este tipo de póliza agrupa en un solo contrato múltiples coberturas que, de contratarse por separado, resultarían más caras y más complicadas de gestionar. Pero, ¿qué es exactamente un seguro multirriesgo?

Se trata de una única póliza que combina diversas protecciones para cubrir diferentes riesgos asociados a un bien o actividad. En lugar de contratar un seguro específico para incendios, otro para robo y uno más para responsabilidad civil, el seguro multirriesgo integra todas estas coberturas y más en un solo producto. Esta solución integral ofrece una protección completa, simplifica la gestión y, generalmente, resulta más económica que contratar pólizas individuales.

En este artículo te explicamos en detalle qué tipos de seguros multirriesgo existen, qué coberturas incluyen y por qué contar con un seguro multirriesgo puede ser la mejor decisión para proteger lo que más te importa.

¿En qué consiste un seguro multirriesgo?

Como hemos comentado, un seguro multirriesgo es una modalidad que concentra en un mismo contrato diversas coberturas diseñadas para proteger al asegurado frente a múltiples eventualidades.

El funcionamiento es similar al de cualquier otro seguro. Al contratar un seguro multirriesgo, el asegurado firma una póliza multirriesgo que especifica todas las coberturas incluidas, las exclusiones, los límites de indemnización y las condiciones generales del contrato. A cambio del pago periódico de una prima, la aseguradora se compromete a responder en caso de siniestro, ya sea mediante indemnizaciones económicas o mediante la prestación de servicios de reparación y asistencia.

La ventaja fundamental radica en que todas las protecciones están coordinadas bajo un mismo paraguas legal y administrativo, lo que facilita enormemente la gestión de cualquier incidencia y evita conflictos entre diferentes compañías aseguradoras.

Tipos de seguros multirriesgo

Los seguros multirriesgo se adaptan a diferentes necesidades según el bien o actividad que se desee proteger. A continuación, detallamos los principales tipos de seguros multirriesgo disponibles en el mercado.

Seguro multirriesgo de hogar

El seguro multirriesgo hogar es el más común y conocido entre particulares. Esta póliza multirriesgo está diseñada para proteger tanto el continente (la estructura del inmueble) como el contenido (muebles, electrodomésticos, objetos personales) de la vivienda frente a múltiples riesgos.

¿Qué cubre?

Un seguro multirriesgo del hogar típico incluye coberturas como:

  • Incendios explosión y otros daños derivados del fuego
  • Daños por agua causados por roturas de tuberías, fugas o inundaciones
  • Robo y hurto en el interior de la vivienda
  • Fenómenos atmosféricos como tormentas, granizo o viento
  • Responsabilidad civil familiar, que protege frente a daños que los habitantes de la vivienda puedan causar a terceros
  • Daños eléctricos en aparatos y electrodomésticos
  • Rotura de cristales, sanitarios y espejos
  • Daños estéticos en la vivienda
  • Asistencia en el hogar ante emergencias

Por ejemplo, imagina que una tubería de tu cocina se rompe durante la noche, causando daños por agua en el suelo, muebles y la vivienda del vecino de abajo. Con un seguro de hogar multirriesgo, la compañía cubriría la reparación de tu vivienda, la reposición de los muebles dañados y los desperfectos en la propiedad del vecino gracias a la cobertura de responsabilidad civil.

Seguro multirriesgo para negocios

El seguro multirriesgo para negocios, también conocido como multirriesgo comercial o de empresas, está diseñado específicamente para proteger la actividad empresarial frente a los múltiples riesgos que puede enfrentar.

¿Qué cubre?

Este tipo de seguro incluye protecciones como:

  • Daños materiales en el local, instalaciones, maquinaria y mercancías
  • Seguro de incendios, explosión y daños por humo
  • Robo y asalto en el establecimiento
  • Responsabilidad civil general y de explotación
  • Pérdida de beneficios derivada de la paralización del negocio tras un siniestro
  • Rotura de maquinaria y equipos electrónicos
  • Daños eléctricos que afecten a la actividad
  • Protección de rótulos y cristales
  • Defensa jurídica

Así, si un restaurante, por ejemplo, sufre un incendio en la cocina que obliga a cerrar durante dos meses para reparaciones. El seguro multirriesgo para negocios no solo cubriría los daños materiales en las instalaciones y equipamiento, sino también la pérdida de beneficios durante el periodo de cierre, ayudando al propietario a mantener los pagos de nóminas y otros gastos fijos mientras el negocio no puede operar.

Seguro multirriesgo de comunidades

Este seguro está específicamente diseñado para proteger las zonas comunes de edificios y urbanizaciones. La póliza es contratada habitualmente por la comunidad de propietarios para proteger las áreas compartidas del inmueble.

¿Qué cubre?

Un seguro multirriesgo de comunidades típicamente incluye:

  • Daños materiales en zonas comunes (portal, escaleras, ascensor, jardines, piscina)
  • Incendios explosión en áreas compartidas
  • Daños por agua en instalaciones comunes
  • Responsabilidad civil de la comunidad frente a terceros
  • Accidentes en ascensores
  • Daños estéticos en fachadas y espacios comunes
  • Rotura de cristales y lunas en zonas comunitarias
  • Defensa jurídica de la comunidad

En este caso, si un repartidor resbala en el portal del edificio debido a una baldosa suelta, sufre una lesión, y presenta una reclamación a la comunidad de propietarios. Gracias al seguro multirriesgo de comunidades, la cobertura de responsabilidad civil se hace cargo de los gastos médicos y la posible indemnización, sin que los vecinos tengan que asumir ese coste de forma directa.

Otros multirriesgos

Además de los mencionados, existen otros tipos de seguros multirriesgo adaptados a necesidades específicas:

  • Multirriesgo agrícola: protege explotaciones agrícolas y ganaderas frente a fenómenos climáticos, incendios, robo de maquinaria y otros riesgos del sector.
  • Multirriesgo industrial: diseñado para grandes industrias y fábricas, cubre maquinaria pesada, procesos productivos, pérdida de beneficios y riesgos específicos de la actividad industrial.
  • Multirriesgo para alquileres turísticos: adaptado a viviendas de uso turístico, incluye coberturas especiales como daños causados por huéspedes, responsabilidad civil frente a turistas y protección de contenidos.
  • Multirriesgo para oficinas y despachos profesionales: específico para actividades profesionales, incluye protección de equipos informáticos, documentación, responsabilidad civil profesional y pérdida de datos.

Principales coberturas de un seguro multirriesgo

Aunque las coberturas específicas pueden variar según el tipo de multirriesgo contratado, existen una serie de protecciones comunes que suelen estar presentes en la mayoría de pólizas multirriesgo:

  • Incendios, explosión y humo. Cubre los daños materiales causados por fuego, explosión, implosión y el humo derivado de estos eventos. Es una de las coberturas fundamentales de cualquier seguro de incendios integrado en un multirriesgo. También incluye daños por caída de rayos.
  • Daños por agua. Protege frente a daños ocasionados por roturas de conducciones, fugas, desbordamientos, filtraciones y, en algunos casos, inundaciones. Esta cobertura es especialmente importante porque los daños por agua son una de las causas más frecuentes de siniestros en viviendas y negocios.
  • Robo y hurto. Indemniza la sustracción de bienes asegurados tras acceso violento al inmueble. Algunos seguros también cubren el robo de objetos personales fuera del domicilio o local asegurado, con ciertos límites.
  • Responsabilidad civil. Fundamental en cualquier seguro multirriesgo, cubre los daños involuntarios que el asegurado pueda causar a terceras personas o sus bienes. La responsabilidad civil protege frente a reclamaciones económicas que podrían tener un impacto significativo en el patrimonio familiar o empresarial.
  • Daños eléctricos. Protege los aparatos eléctricos y electrónicos frente a daños causados por sobretensión, cortocircuitos o variaciones de corriente. Los daños eléctricos pueden afectar desde electrodomésticos hasta equipos informáticos y sistemas de climatización.
  • Fenómenos atmosféricos. Cubre daños causados por viento, lluvia, granizo, nieve, inundación y otros eventos meteorológicos. Esta cobertura es cada vez más relevante debido al aumento de fenómenos climáticos extremos.
  • Rotura de cristales y sanitarios: Indemniza la reposición de cristales, lunas, mamparas y, en algunos casos, sanitarios y encimeras que sufran roturas accidentales.
  • Daños estéticos: Cubre la reparación de desperfectos puramente estéticos en paredes, suelos y techos tras la reparación de un siniestro cubierto. 
  • Pérdida de beneficios o pérdida de alquileres: En seguros para negocios, esta cobertura compensa la pérdida de ingresos durante el periodo que el negocio no puede operar tras un siniestro. 
  • Asistencia 24 horas: Servicio de profesionales (fontaneros, electricistas, cerrajeros) disponibles en caso de emergencia para solucionar problemas urgentes.
  • Defensa jurídica: Cubre los gastos legales derivados de procedimientos judiciales relacionados con el bien asegurado o la actividad cubierta por la póliza.

Ventajas de contratar un multirriesgo frente a seguros individuales

Contar con un seguro multirriesgo ofrece numerosas ventajas frente a la contratación de múltiples pólizas individuales:

  • Ahorro económico significativo. La prima de una póliza multirriesgo es considerablemente inferior a la suma de las primas que supondrían varios seguros independientes. 
  • Gestión simplificada. Con una única póliza, solo tienes que preocuparte por un contrato, un vencimiento, un pago de prima y una compañía aseguradora. Esto simplifica enormemente la gestión administrativa y reduce el riesgo de olvidos o lapsus en los pagos.
  • Evita conflictos entre aseguradoras. Cuando ocurre un siniestro que podría estar cubierto por varias pólizas diferentes, pueden surgir conflictos sobre qué compañía debe hacerse cargo. Con un multirriesgo, todos los riesgos están cubiertos por la misma aseguradora, eliminando este problema.
  • Cobertura más completa. Los seguros multirriesgo suelen incluir coberturas adicionales que quizás no considerarías contratar de forma individual, ofreciendo una protección más amplia. 
  • Tramitación ágil en caso de siniestro. En caso de siniestro, solo necesitas contactar con un interlocutor que gestionará todas las coberturas necesarias.
  • Conocimiento integral de tus coberturas. Al estar todo integrado en un solo documento, resulta más fácil conocer exactamente qué riesgos tienes cubiertos y cuáles no.
  • Flexibilidad y personalización. Muchos seguros multirriesgo permiten añadir o eliminar coberturas según tus necesidades específicas, creando una póliza a medida sin perder las ventajas del paquete integrado.

Preguntas frecuentes

Sí, la mayoría de seguros multirriesgo son altamente personalizables. Aunque existe una estructura base de coberturas principales, se ofrece la posibilidad de añadir coberturas opcionales o eliminar aquellas que no necesitas. Por ejemplo, en un seguro multirriesgo del hogar, puedes incluir coberturas adicionales como protección de joyas y objetos de valor, extensión de responsabilidad civil a actividades específicas, o garantías para mascotas. También puedes ajustar los capitales asegurados, las franquicias y los límites de indemnización según tus necesidades y presupuesto. 

En un seguro multirriesgo se pueden asegurar múltiples tipos de bienes dependiendo de la modalidad contratada. En un seguro multirriesgo hogar, por ejemplo, se protege tanto el continente (la estructura del edificio: paredes, techos, suelos, instalaciones fijas) como el contenido (muebles, electrodomésticos, ropa, objetos personales, obras de arte, joyas). 

En caso de un multirriesgos para negocios, se pueden asegurar locales comerciales, oficinas, instalaciones, maquinaria, equipos informáticos, mercancías, existencias y mobiliario profesional. 

Sí. Existe una distinción importante entre el seguro multirriesgo de continente y el de contenido. Los propietarios suelen contratar un seguro multirriesgo del hogar completo que cubre tanto la estructura del inmueble como sus pertenencias. Sin embargo, los inquilinos pueden y deberían contratar un seguro multirriesgo de contenido específico que proteja sus muebles, electrodomésticos y objetos personales.

Qué es un seguro, qué tipos hay y para qué sirven

Qué es un seguro, qué tipos hay y para qué sirven

En el día a día todos estamos expuestos a riesgos que pueden afectar a nuestra salud, nuestro patrimonio o a nuestro bienestar económico. Los seguros son herramientas fundamentales de protección financiera que nos permiten estar preparados ante imprevistos. Pero, ¿qué es exactamente un seguro? Un seguro es un contrato mediante el cual una compañía aseguradora se compromete, a cambio del pago de una prima, a indemnizar o prestar un servicio al asegurado cuando ocurra el evento cubierto en la póliza.

Conocer los diferentes tipos de seguros disponibles en el mercado es esencial para elegir la protección más adecuada según tus necesidades personales o familiares. Desde seguros de salud hasta seguros de hogar, cada tipo cumple una función específica que ayuda a cubrir distintos aspectos de tu vida. En este artículo te explicamos cómo funcionan, qué categorías existen y para qué sirve cada uno de ellos.

¿Cómo funciona un seguro?

El funcionamiento de un seguro se basa en un principio de solidaridad y transferencia de riesgos. Cuando decides contratar un seguro, firmas una póliza de seguros que establece las condiciones, coberturas y exclusiones del contrato. A cambio del pago periódico de una prima (mensual, trimestral o anual), la aseguradora asume el compromiso de responder económicamente o mediante servicios en caso de siniestro.

El proceso es el siguiente:

  1. Contratación: el asegurado y la aseguradora acuerdan las condiciones de cobertura.
  2. Pago de prima: el asegurado abona regularmente la cantidad estipulada en el contrato.
  3. Ocurrencia del siniestro: si se produce el evento cubierto (accidente, enfermedad, robo, etc.), el asegurado comunica el siniestro a la compañía.
  4. Indemnización o prestación: la aseguradora evalúa el caso y procede a indemnizar económicamente o a prestar el servicio contratado según lo establecido en la póliza.

Este sistema permite que, mediante aportaciones pequeñas y regulares, las personas puedan estar protegidas frente a gastos inesperados que podrían suponer un gran impacto económico.

Seguros personales

Los seguros personales son aquellos destinados a proteger a las personas frente a riesgos que afectan directamente su integridad física, su salud o su vida. Este tipo de seguros cubren los riesgos relacionados con el bienestar individual y familiar, ofreciendo respaldo económico o asistencia médica cuando más se necesita. Los principales tipos de seguros personales son:

  • Seguros de vida. Garantizan una indemnización económica a los beneficiarios designados en caso de fallecimiento del asegurado. Existen diferentes modalidades dentro del tipo de seguro de vida, como los seguros de vida riesgo, los seguros mixtos o los seguros de vida ahorro. Estos productos son fundamentales para proteger económicamente a la familia.
  • Seguros de salud. Proporcionan acceso a asistencia médica, hospitalaria y especializada. Los seguros de salud cubren consultas, pruebas diagnósticas, intervenciones quirúrgicas y tratamientos, permitiendo acceder a una atención sanitaria de calidad. En SegurCaixa Adeslas encontrarás diversas opciones de seguro de salud adaptadas a tus necesidades.
  • Seguros de accidentes. Ofrecen cobertura ante lesiones o fallecimiento derivados de accidentes, tanto laborales como personales. Pueden incluir indemnizaciones por invalidez temporal o permanente.
  • Seguros de decesos. Los seguros de decesos cubren los gastos derivados del fallecimiento del asegurado, incluyendo servicios funerarios, trámites legales y asistencia a la familia en esos momentos difíciles.

Seguros de daños o patrimoniales

Los seguros de daños o patrimoniales están diseñados para proteger el patrimonio de las personas frente a pérdidas económicas derivadas de daños materiales. Estos seguros cubren los daños que puedan sufrir bienes como viviendas, vehículos, locales comerciales u otros activos de valor. Destacan los siguientes tipos:

  • Seguros de hogar. Protegen la vivienda y su contenido frente a diversos riesgos como incendios, robos, daños por agua o fenómenos naturales. Los seguros multirriesgo para el hogar suelen incluir también cobertura de responsabilidad civil y defensa jurídica. Hay diferentes opciones de seguro de hogar disponibles para que escojas el que mejor se adapte a tus necesidades.
  • Seguros de automóvil. Existen varios tipos de seguros de coche que protegen tu vehículo frente a accidentes, robos o daños a terceros. Las modalidades van desde el seguro a terceros básico hasta el seguro a todo riesgo, que ofrece la cobertura más completa.
  • Seguros de incendios. Aunque habitualmente se incluyen dentro de las pólizas de hogar o negocio, los seguros de incendios específicamente cubren los daños causados por fuego, explosión o rayo en inmuebles y contenidos.
  • Seguro de responsabilidad civil. Este tipo de póliza cubre los daños que puedas causar involuntariamente a terceros, tanto en su persona como en sus bienes. El seguro de responsabilidad civil es fundamental para protegerte de reclamaciones económicas que podrían surgir de accidentes o negligencias.
  • Seguros comerciales. Protegen negocios frente a diversos riesgos, incluyendo pérdidas por insolvencia de los deudores, daños en instalaciones o mercancías, y responsabilidad civil.

Seguros de prestación de servicios

Los seguros de prestación de servicios se caracterizan por ofrecer asistencia directa al asegurado mediante servicios específicos, más allá de indemnizaciones económicas. Este tipo de seguros garantiza la prestación de servicios profesionales en momentos de necesidad. Destacan los siguientes:

  • Seguros de asistencia en viaje. Los seguros de asistencia en viaje proporcionan cobertura médica, repatriación, asistencia legal y ayuda en caso de pérdida de equipaje cuando te encuentras fuera de tu lugar de residencia habitual. La asistencia en viaje es fundamental para viajar con tranquilidad.
  • Seguros de mascotas. Los seguros para mascotas pueden cubrir gastos veterinarios, responsabilidad civil por daños causados por el animal y otros servicios relacionados con el cuidado de tus mascotas, en función de la modalidad contratada. 
  • Seguros de asistencia sanitaria. Similares a los seguros de salud, pero enfocados en la prestación directa de servicios médicos a través de una red de profesionales y centros concertados.
  • Seguros de defensa jurídica. Proporcionan asesoramiento legal y cubren los gastos derivados de procedimientos judiciales en los que el asegurado se vea involucrado. La defensa jurídica puede incluirse en otros seguros o contratarse de forma independiente.
  • Seguros de asistencia en carretera. Ofrecen servicios de auxilio mecánico, remolque, gestión de vehículo de sustitución y otras prestaciones cuando tu vehículo sufre una avería o accidente.

¿Para qué sirven los distintos seguros?

Los seguros cumplen múltiples funciones en nuestra vida diaria, proporcionando seguridad y tranquilidad en diferentes ámbitos:

  • Proteger la salud y el bienestar familiar. Los seguros de salud y accidentes garantizan acceso a atención médica de calidad sin preocupaciones económicas, cuidando de la integridad física de todos los miembros de la familia.
  • Garantizar la estabilidad económica familiar. Los seguros de vida y decesos aseguran que, en caso de fallecimiento, la familia cuente con recursos económicos para afrontar gastos y mantener su nivel de vida.
  • Proteger el patrimonio y los bienes materiales. Los seguros de hogar y automóvil protegen tus activos más valiosos frente a daños, robos o accidentes, evitando pérdidas económicas significativas.
  • Cubrir responsabilidades frente a terceros. El seguro de responsabilidad civil te protege de reclamaciones económicas derivadas de daños involuntarios que puedas causar a otras personas o sus propiedades.
  • Proporcionar asistencia inmediata en situaciones de emergencia. Los seguros de asistencia garantizan ayuda profesional rápida en momentos críticos, ya sea en viajes, averías o si existen necesidades legales.
  • Facilitar el acceso a servicios profesionales. Los seguros de prestación de servicios permiten acceder a profesionales cualificados sin preocupaciones económicas inmediatas.
  • Proteger la actividad empresarial. Los seguros comerciales salvaguardan negocios frente a diversos riesgos que podrían comprometer su continuidad.
  • Ofrecer tranquilidad y seguridad psicológica. Saber que estás protegido ante imprevistos reduce el estrés y permite planificar el futuro con mayor confianza.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden combinar coberturas entre tipos de seguros?

Sí, es posible y en muchos casos recomendable. Las aseguradoras ofrecen pólizas combinadas o seguros multirriesgo que integran diferentes coberturas en un solo contrato. Por ejemplo, un seguro de hogar puede incluir cobertura de incendios, robo, responsabilidad civil y defensa jurídica en una única póliza. Del mismo modo, algunos seguros de automóvil incorporan asistencia en viaje junto con las coberturas tradicionales. 

Combinar seguros no solo suele resultar más económico gracias a descuentos por paquete, sino que también simplifica la gestión, ya que puedes centralizar todas tus protecciones con una misma compañía.

¿Qué tipos de seguro son los más comunes para un negocio?

Los seguros más habituales para empresas incluyen el seguro de responsabilidad civil general, que protege frente a reclamaciones de terceros por daños causados durante la actividad comercial. 

Los seguros multirriesgo de comercio cubren el local, mercancías e instalaciones frente a incendios, robos y otros daños materiales. También es fundamental contar con un seguro de responsabilidad civil profesional, que proteja contra errores u omisiones en la prestación de servicios profesionales. Dependiendo del sector, pueden ser necesarios seguros específicos como cobertura de pérdidas por insolvencia de los deudores (seguro de crédito), seguros de ciberseguridad o seguros de equipos electrónicos. Además, si la empresa cuenta con flota de vehículos, los seguros de automóvil son imprescindibles. La combinación adecuada de estos seguros garantiza una protección integral del negocio frente a los principales riesgos operativos.

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Elegir un seguro adecuado es importante ya que de ello depende la protección tanto tuya como de tu familia ante posibles imprevistos. En esta guía encontrarás los mejores consejos para elegir un buen seguro que se adapte perfectamente a tus necesidades, ya sea de salud, hogar, coche o mascotas.

 

Consejos para elegir el mejor seguro 

Cada tipo de seguro responde a unas necesidades específicas, pero existen criterios comunes que debes considerar a la hora de contratar un seguro. Estos factores te ayudarán a evaluar las opciones disponibles y seleccionar la opción que mejor se ajuste a tu situación personal y a tu presupuesto.

 

1. Analiza tus necesidades

Antes de contratar cualquier seguro, es fundamental que evalúes tus necesidades específicas. Para un seguro de salud, considera el tamaño de tu familia, la frecuencia con la que utilizas servicios médicos, con o sin cobertura dental y si no quieres subidas de precio durante 3 años. Si buscas un seguro de hogar, ten en cuenta el capital recomendado según los metros cuadrados de tu vivienda para evitar estar infrasegurado o sobreasegurado, el seguro te cubre la reparación estética, servicio de manitas, u objetos de valor. Para elegir un buen seguro de coche, estima el valor del vehículo, si permiten conductores adicionales, o vas a necesitar coche de sustitución.

2. Revisa las coberturas incluidas

Las coberturas son la esencia de cualquier póliza de seguro. En seguros de salud, lo ideal es que incluya hospitalización, urgencias y especialistas. Para seguros de hogar, verifica que cubra daños por agua, incendio, robo y responsabilidad civil. En el caso de los seguros de coche, es imprescindible contar con responsabilidad civil ilimitada, asistencia en viaje y defensa jurídica. Estas coberturas básicas te proporcionarán la tranquilidad que necesitas ante cualquier eventualidad.

3. Comprueba las coberturas adicionales

Las coberturas opcionales te permiten personalizar tu seguro según tus necesidades específicas. En seguros de salud, puedes añadir cobertura dental o medicina alternativa. Para el seguro de hogar, considera coberturas adicionales como protección de joyas y objetos de valor, o cobertura del jardín. En los seguros de mascotas, evalúa incluir asistencia veterinaria que amplíe la protección básica. En seguro de auto, que te permita disponer de coche de sustitución.

4. Compara el alcance de la asistencia 

La calidad del servicio de asistencia marca la diferencia cuando más lo necesitas. Lo mejor es buscar aseguradoras que ofrezcan atención al cliente disponible 24 horas los 7 días de la semana. En seguros de salud y auto, la asistencia en viaje es crucial, especialmente si viajas frecuentemente. Una buena asistencia debe incluir gestiones rápidas, resolución eficiente de consultas y apoyo inmediato en situaciones de emergencia.

5. Infórmate sobre la valoración en caso de pérdida total (para seguros de coche)

Para seguros de coche, es fundamental conocer cómo valora la aseguradora tu vehículo en caso de siniestro total. Algunas compañías utilizan el valor venal, mientras que otras ofrecen el valor de reposición a nuevo durante los primeros años. Una valoración justa te garantiza que podrás reponer tu vehículo sin pérdidas económicas significativas, lo que representa una ventaja considerable a la hora de comparar entre diferentes seguros.

6. Ten en cuenta el cuadro médico o la red de asistencia

En seguros de salud, contar con un amplio cuadro médico es esencial para acceder a los mejores profesionales y centros sanitarios cerca de tu domicilio, o justo donde lo necesites. Verifica que incluya especialistas reconocidos, hospitales de referencia y clínicas en tu zona geográfica. Para seguros de coche contar con una amplia red de talleres concertados con ventajas como cliente o, tener la elección de poder acudir también a tu taller de confianza.  

7. Evalúa la calidad del servicio de atención al cliente

Un excelente servicio al cliente se caracteriza por la rapidez en la respuesta, la cercanía en el trato y la eficacia en la resolución de consultas. La atención telefónica, los canales digitales y la facilidad para realizar gestiones son indicadores clave de la calidad del servicio que recibirás por parte de tu aseguradora.

8. Ajusta la prima a tu presupuesto

 A la ahora de comparar precios, tendrás que buscar un equilibrio entre el coste de la prima y las coberturas ofrecidas. Evalúa la relación calidad-precio considerando la rapidez de atención que podrías obtener con un buen seguro de salud, o los arreglos a los que evitarías hacer frente con un seguro de hogar completo. Una prima ajustada a tu presupuesto te permitirá mantener la protección y la tranquilidad a largo plazo.

9. Revisa exclusiones y limitaciones

Es importante conocer qué situaciones no están cubiertas por tu seguro. Las exclusiones comunes incluyen enfermedades preexistentes en seguros de salud, ciertos tipos de siniestros en seguros de hogar, o límites de capital asegurado. También recomendamos verificar los periodos de carencia, que son los tiempos de espera antes de poder utilizar ciertas coberturas. Conocer estas limitaciones te ayudará a tener expectativas realistas sobre tu futuro seguro y su protección. 

10. Confía en aseguradoras de referencia 

Elegir una aseguradora con sólida reputación y experiencia en el sector te ofrece la tranquilidad de estar en buenas manos. Las compañías consolidadas ofrecen mayor estabilidad, mejor servicio de atención al cliente y una red de profesionales más amplia. La confianza en tu aseguradora es fundamental para sentirte verdaderamente protegido ante cualquier eventualidad que pueda surgir.

 

¿Por qué elegir SegurCaixa Adeslas?

 

SegurCaixa Adeslas combina décadas de experiencia con un enfoque personalizado para cada cliente. Nuestra amplia gama de seguros se adapta a las necesidades específicas de cada familia, ofreciendo coberturas reconocidas por su calidad y eficacia. 

Destacamos especialmente por nuestra completa asistencia en viaje disponible las 24 horas, nuestro cuadro médico líder en el sector con los mejores profesionales y centros sanitarios, así como por nuestro sistema de valoración justa en pérdidas totales para seguros de coche. 

Además, nuestra rapidez en la gestión de siniestros nos convierte en la opción de confianza para miles de familias que buscan tranquilidad y seguridad.

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