Mocos: ¿cómo realizar lavados nasales en casa?

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Descubre qué son los lavados nasales y cómo realizárselos de manera correcta a nuestro bebé – Adeslas Salud y Bienestar

En este post explicamos qué son los lavados nasales y cómo podemos realizárselos a nuestro bebé de forma segura.


Las infecciones respiratorias de vías altas y la bronquiolitis son patologías muy comunes en los bebés y niños de corta edad. La inflamación de la mucosa nasal provocada por la infección entorpece la eliminación de los mocos, que se vuelven más viscosos y taponan la nariz. Los bebés no saben respirar por la boca, por lo que para facilitar su respiración y complementar el tratamiento de la infección podemos realizarles lavados nasales con una solución fisiológica1-3.

¿Qué es un lavado nasal?1-4

El lavado nasal consiste en introducir una solución salina o suero fisiológico en los orificios nasales con el objetivo de fluidificar los mocos que taponan la nariz, arrastrarlos y facilitar así la respiración del niño. Suelen ser más necesarios en invierno, coincidiendo con la época de gripe, bronquiolitis y otras infecciones respiratorias.

Los lavados nasales ayudan a arrastrar parte del moco nasal hacia el aparato digestivo y facilitan la salida del resto por las fosas nasales, liberando las vías respiratorias.

Existen diferentes sistemas (con jeringa, monodosis, espray) y soluciones disponibles que son igualmente eficaces, siempre que se apliquen correctamente. Normalmente se suele utilizar una solución isotónica o bien una solución de agua de mar.

¿Cómo hacer un lavado nasal en casa?1-4

En primer lugar, es importante saber que los bebés suelen llorar, moverse y mostrarse incómodos al tratar de realizarles un lavado nasal, pero, siempre que se haga correctamente, no es una técnica perjudicial para los niños. El proceso para realizar adecuadamente un lavado nasal es el siguiente:

  • Colocar al niño:
    • Poner al niño boca arriba o boca abajo, lo que resulte más cómodo para su sujeción.
    • Girar su cabeza hacia un lado, procurando que no la eche hacia atrás.
  • Introducir el suero en el orificio nasal que queda arriba:
    • Aplicar la fuerza suficiente para que el flujo de líquido penetre en la nariz, pero sin ejercer una presión excesiva.
    • Se debe introducir una cantidad de suero suficiente para hidratar el moco y facilitar su extracción. Se recomienda utilizar entre 1,5 y 2 ml de líquido en cada fosa nasal en los niños más pequeños y hasta 5 ml en niños de más edad.
    • El niño tragará parte de la mucosidad y expulsará el moco restante hacia el exterior. Tras introducir el suero, se puede sentar al niño para que expulse mejor los mocos.
    • Si la obstrucción no desaparece, podemos masajear la nariz y repetir la aplicación.
    • Si la cantidad de mucosidad es muy abundante, podemos utilizar un succionador o aspirador de secreciones, aunque no se recomienda usarlo de manera habitual.
  • Repetir el proceso en el otro orificio nasal, girando la cabeza hacia el lado contrario.

Recomendaciones para realizar un lavado nasal2-4

Como hemos visto, el lavado nasal contribuye a liberar la nariz del bebé del exceso de mucosidad. A la hora de hacer un lavado nasal debemos tener en cuenta algunas recomendaciones:

  • Realizar los lavados antes de dormir y antes de las comidas, para motivar el confort.
  • Introducir el suero a temperatura ambiente, así resulta menos desagradable.
  • Limitar el uso de los aspiradores o succionadores de secreciones a una o dos veces por día, siempre que el moco sea abundante. Esto se debe a que la presión de succión puede provocar molestias en el oído y resecar la mucosa.
  • Utilizar envases de solución en formatos pequeños para no tener que reutilizarlos durante otros resfriados y evitar así que los gérmenes contaminen el frasco.
  • No utilizar el mismo envase con varios bebés para evitar la transmisión de gérmenes de un niño a otro.

Se pueden realizar tantos lavados como sean necesarios para que el niño respire correctamente y se sienta cómodo, pero no debemos olvidar que el moco es un protector natural de las fosas nasales, por lo que no es necesario ni recomendable eliminarlo completamente y constantemente.

 

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Referencias:

1 Lavado nasal en el paciente pediátrico. Revista Sanitaria de Investigación. Nº de DOI:10.34896/RSI.2023.14.44.001. Mayo, 2023.

2Infecciones de vías respiratorias altas: Resfriado común. Pediatría Integral. Nº6. Septiembre, 2017.

3Lavados nasales. EnFamilia. AEP. Diciembre, 2013 (revisado septiembre, 2021).

4Los lavados nasales: qué son y cuándo deben realizarse. Sociedad Valenciana de Pediatría. Consultado septiembre, 2023.