Alcohol y embarazo: ¿conoces el trastorno del espectro alcohólico fetal?

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Descubre qué es el trastorno del espectro alcohólico fetal y sus consecuencias  Adeslas Salud y Bienestar

En este post explicaremos qué son los trastornos del espectro alcohólico fetal o TEAF, sus consecuencias sobre la salud y cómo diagnosticarlo, tratarlo y prevenirlo.


Con motivo del Día Mundial sin Alcohol vamos a hablar sobre cómo afecta el consumo de alcohol al feto durante el embarazo. El alcohol atraviesa rápidamente la placenta, por lo que, cuando una mujer embarazada bebe, el feto presenta una concentración de alcohol similar o superior a la de la madre. El consumo de alcohol durante el embarazo puede causar daños permanentes y muy diversos en el feto, que, en su conjunto, se denominan trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF). Las secuelas de estos daños pueden ser físicas, mentales, cognitivas y conductuales, y afectan a la persona de por vida1-3.

¿Qué son los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF)?

Los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF) comprenden una amplia variedad de alteraciones físicas, mentales, cognitivas y conductuales que pueden sufrir los bebés que han estado expuestos al alcohol, incluso a cantidades mínimas, durante su gestación. Este trastorno es más frecuente en niños adoptados en países del este de Europa, en los que el consumo de alcohol es habitual, incluso durante el embarazo1-4.

Entre los TEAF se diferencian varias afecciones o subtipos clínicos3,4:

  • Síndrome alcohólico fetal (SAF) completo: es el tipo más grave y que incluye más manifestaciones. Las personas afectadas presentan las siguientes características faciales y físicas:
    • Labio superior fino.
    • Ausencia del surco en el área subnasal (surco nasolabial), que es lisa.
    • Fisuras de los párpados reducidas.
    • Perímetro craneal pequeño.
    • Retraso en el crecimiento (peso y talla).
    • Anomalías en la estructura anatómica del sistema nervioso.
    • Convulsiones no febriles recurrentes.
    • Deficiencias cognitivas y del aprendizaje.
    • Alteraciones de la conducta.
  • SAF parcial: se observan los rasgos faciales mencionados en el SAF completo y alteraciones cognitivas y/o conductuales, pero no presentan todas las características del SAF completo.
  • Trastorno del neurodesarrollo relacionado con el alcohol (ARND, por sus siglas en inglés): las personas afectadas no presentan los rasgos faciales típicos ni alteraciones físicas, pero sí muestran deficiencias cognitivas y alteraciones conductuales.
  • Malformaciones congénitas asociadas con el alcohol (ARBD, por sus siglas en inglés): algunas malformaciones congénitas pueden atribuirse directamente a la exposición al alcohol prenatal.

Consecuencias del trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF)1,3,4

La exposición prenatal al alcohol puede tener consecuencias muy variadas y de intensidad variable, como, por ejemplo:

  • Alteraciones conductuales: agresividad, impulsividad, irritabilidad, dificultades para socializar y controlar las emociones, conductas sexuales inapropiadas.
  • Alteraciones cognitivas y psicológicas: problemas de aprendizaje, déficits de memoria, dificultades de comprensión, organización y planificación, mala coordinación visoespacial, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
  • Dificultades motoras: dificultades en la escritura y/o el dibujo, problemas de equilibrio, falta de destreza.
  • Convulsiones y temblores.
  • Problemas de vista y audición.
  • Trastornos de sueño.
  • Problemas cardiacos y renales.
  • Alteraciones óseas y articulares.
  • Falta o exceso de sensibilidad ante los ruidos o el dolor.

Además, las personas con TEAF suelen ser fácilmente manipulables. Esto, unido a los problemas de conducta mencionados anteriormente, hace que sean más propensos al fracaso escolar, los hábitos tóxicos o adicciones, la exclusión social y laboral, y a verse envueltos en situaciones de delincuencia y de conducta inapropiada.

Diagnóstico y tratamiento de los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF)1,3,4

Para diagnosticar un TEAF es necesario analizar la historia clínica del paciente y realizar una exploración física y una evaluación neurocognitiva y conductual. Es recomendable que este proceso lo lleve a cabo un equipo multidisciplinar.

Uno de los problemas principales del TEAF es la falta de diagnóstico, debido a la variabilidad de los síntomas, la falta de especialistas en este tipo de trastornos y la ausencia de unos criterios diagnósticos aceptados universalmente. En ocasiones, se confunde con otros trastornos, como el TDAH o los trastornos del espectro autista (TEA).

En cuanto al tratamiento de los TEAF, si bien los daños causados por la exposición prenatal al alcohol son irreversibles, una intervención precoz puede mejorar el desarrollo neurológico y evitar problemas posteriores. El abordaje debe ser multidisciplinar y basado en el tratamiento neuropsicológico, con programas conductuales y educativos que ayuden a mejorar las deficiencias y a optimizar el ambiente familiar, escolar y laboral. También puede combinarse con un tratamiento farmacológico. La implicación y participación de la familia en el tratamiento es muy importante para mejorar la evolución del paciente y, en la mayoría de los casos, también es necesaria una intervención a nivel escolar.

Efectos del alcohol durante el embarazo3

El consumo de alcohol durante el embarazo, incluso en cantidades mínimas, puede tener graves consecuencias para el feto. De hecho, el alcohol se considera la primera causa no genética y prevenible de discapacidad intelectual en los países occidentales.

Además de los trastornos del espectro alcohólico fetal (TEAF), el alcohol puede causar:

  • Aborto espontáneo o muerte fetal.
  • Parto prematuro.
  • Bajo peso al nacer.
  • Retraso del crecimiento intrauterino.
  • Déficits en el desarrollo del feto.

¿Cómo prevenir el trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF)?2,4

El TEAF solo afecta a personas que se han visto expuestas al alcohol durante su desarrollo en el vientre materno, por lo que es totalmente prevenible, simplemente evitando consumir alcohol durante la gestación, e incluso antes, durante el periodo en el que se intenta conseguir un embarazo.

No existe una cantidad segura de consumo de alcohol durante el embarazo y es importante que la población sea consciente de ello.

Desde las instituciones se pueden seguir algunas estrategias para reducir el consumo de alcohol de las mujeres gestantes, como, por ejemplo:

  • Analizar la prevalencia del consumo de alcohol durante el embarazo e implementar métodos para su detección.
  • Desarrollar programas preventivos y de concienciación de la población que favorezcan entornos más saludables para las mujeres embarazadas a nivel familiar y social.

 

Además, si eres asegurado de Adeslas, recuerda que tienes disponible Plan de Embarazo, donde podrás obtener más información.

 

 

Referencias:

1Síndrome Alcohólico Fetal (SAF). Vall d'Hebron Barcelona Hospital Campus. Enero, 2023.

2Prevención del consumo de alcohol en el embarazo. Ministerio de Sanidad. Septiembre, 2023.

3Informe sobre alcohol, embarazo y trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF). Ministerio de Sanidad. Noviembre, 2021.

4Perfil neurocognitivo y conductual del trastorno del espectro alcohólico fetal. Anales de Pediatría. Marzo, 2021.